Es la chica de 15 años que denunció que fue violada por un efectivo en Maipú. La versión que circuló en ámbitos de la investigación le da un giro a la causa. Habría sido para enojar a su madre.

La menor que acusó a un policía habría confesado que mintió

Por UNO

La causa del presunto abuso sexual en el que se acusó a un policía en Maipú daría un vuelco de 180grados. Es que, según trascendió, la víctima habría reconocido entre llantos que mintió cuando

denunció que fue ultrajada el pasado 27 de marzo en la Oficina Fiscal N°10. Por su parte, la fiscal

de la causa, Claudia Ríos, sólo soltó que podría haber novedades el lunes.

La noche del jueves, la fiscal Ríos le habría tomado declaración a la adolescente de 15 años

que sostuvo, durante cuatro días, que había sido ultrajada por un efectivo el sábado pasado en una

obra en construcción cercana a un supermercado de Maipú. En esa audiencia, que comenzó cerca de las

20 y se prolongó hasta pasada la medianoche, la menor habría admitido que armó esa historia sólo

para hacer sufrir a su madre, con quien se había peleado ese sábado.

La chica había insistido ante los funcionarios judiciales que la recibieron ese día que ella

estaba con una amiga en la plaza departamental cuando se le acercaron dos efectivos que se

trasladaban en un móvil. Ellos fueron quienes le preguntaron qué hacían en la plaza cerca de las

21, y la menor habría admitido que tuvo problemas en su casa, por lo que uno de los uniformados se

ofreció a llevarla.

Siempre siguiendo el relato que dio la chica, el conductor del móvil se detuvo frente a una

obra en construcción, en donde fue obligada a bajarse por el que iba de acompañante.

Ese policía habría sido quien le ordenó que se desnudara y luego la violó.

Luego de que la menor y su madre denunciaran el caso en la Oficina Fiscal N°10 de Maipú se

ordenó en el acto que la chica fuera llevada al hospital Lagomaggiore, en donde se le practicaron

los análisis de rigor en casos de abuso sexual y luego se le realizaron las pericias psicológicas

pertinentes.

Si bien los primeros en generar la alerta fueron los psicólogos que la trataron, quienes

deslizaron que había incoherencias en el relato de la menor, los investigadores decidieron aguardar

los resultados del forense para confirmar o desechar la denuncia.

Esas pruebas serían las que le habrían llegado a la fiscal Claudia Ríos indicándole que no

habrían elementos para suponer que la chica haya sido violada.

Ríos se hizo cargo de la causa al mediodía del miércoles y en pocas horas dispuso varias

medidas. Entre ellas figuraría la indagatoria que concretó el jueves y que habría sido fundamental

para echar luz sobre lo que finalmente ocurrió el sábado 27.

Hasta anoche, la fiscal Ríos mantuvo su prudencia y aseguró que la causa permanece secreta y

que podría haber novedades el lunes, aunque ni confirmó ni desechó la información que circuló ayer

en torno a la causa. En tanto, no se descarta que a la menor que armó tamaño revuelo pueda

iniciársele una causa por falso testimonio, caso en el que el Estado se constituiría como

querellante.