Se trata de Edgardo Vallés. Las autoridades libraron su captura luego de un allanamiento sin éxito en su domicilio de La Consulta.

La Justicia ordenó la captura de un abogado del Valle de Uco

Por UNO

Por Alejandra Adiadi.alejandra @diariouno.net.ar

San Carlos. A pocos días de haber sido aprehendido por querer evadir a la fuerza policial, el abogado Edgardo Vallés sufre otro revés en la Justicia, que ayer ordenó su captura luego de un allanamiento sin éxito en su domicilio de La Consulta, San Carlos. El letrado había faltado a las cuatro citaciones por las que debía comparecer en el Primer Juzgado Correccional y de Faltas de Tunuyán.

Luego de que Vallés faltara a su cuarta citación para comparecer ante el juez de Instrucción del Valle de Uco Fernando Ugarte, planificada para el lunes último, el magistrado libró orden de allanamiento en el domicilio particular del abogado, ubicado en la calle Olguín de San Carlos. Hasta allí llegó ayer por la mañana un móvil policial, con la información de que se encontraba en este sitio y con la consigna de aprehenderlo para que asistiera a declarar.

Sin embargo, nadie atendió a los oficiales ni salió de la casa, a pesar de que su vehículo particular estaba estacionado afuera y de que algunos vecinos afirmaban haberlo visto minutos antes, según trascendió. Debido al sistema de seguridad y enrejado de la vivienda, ubicada en el distrito La Consulta, las fuerzas policiales no pudieron forzar el ingreso pero permanecieron custodiando la morada por varias horas, hasta pasado el mediodía.

Ante la no aparición del Toto, como se lo conoce en la región, Ugarte ordenó su captura. Esta medida posibilitaría que el abogado, que carga en su contra con más de 20 denuncias, pueda ser detenido a la brevedad, hasta en la vía pública, y que se vea restringido de efectuar algunos movimientos, como intentar salir del país.

Antecedentes El jueves 26 de setiembre, el letrado oriundo de San Carlos pero conocido por llevar adelante importantes casos de todo el Valle de Uco, había intentado huir de la Justicia en medio de un allanamiento en su estudio, en la calle 25 de Mayo de Tunuyán, donde finalmente fue aprehendido tras haber querido saltar una medianera. En esa oportunidad fue escoltado por los oficiales hasta la Primera y Segunda Fiscalía y al Primer Juzgado de Instrucción, donde debió declarar por algunas de las causas en las que estaría implicado. Luego recuperó la libertad tras pagar $20.000 de fianza.

Entre otras acusaciones se lo culpa de maltrato intrafamiliar, amenazas hacia sus ex parejas, daños y lesiones, robos y hasta abuso sexual.