Policiales Viernes, 26 de octubre de 2018

La familia que pende entre la libertad y la cárcel por un homicidio

Cinco acusados estuvieron detenidos arriesgando perpetua, recuperaron su libertad y ahora pueden volver a la cárcel. La calificación del hecho es la controversia.

En la tarde del 15 de julio pasado, Emanuel Isaías Páez (24) recibió un puñalada en el tórax que le costó la vida. Desde entonces, cinco integrantes de una familia deambulan entre estar presos y libres a medida que avanza la investigación. La calificación legal del hecho se ha convertido en una controversia.

El mismo día que fue ultimado Páez, un reconocido asaltante del barrio San Martín, cinco personas quedaron detenidas. Se trata de los hermanos Juan Carlos Chino (32), Ángel Daniel (29) Huaihuas y las mujeras Romina Aveiro (27), Gimena Molina (27) -pareja del menor de los hombres- y Lorena Robledo (23).

En un principio, el fiscal de Homicidios Carlos Torres los imputó por homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, delito que prevé la única pena de prisión perpetua. Ante la gravedad del hecho, todos fueron trasladados a prisión.

Los familiares de los sospechosos realizaron movilizaciones en el barrio San Martín y en la Comisaría Sexta reclamando la libertad. Entre otros argumentos, aseguraron que la víctima fatal los había asaltado y ellos se habían defendido.

Exactamente un mes después se realizó una audiencia clave ante la juez Carolina Colucci. El fiscal Torres solicitó la prisión preventiva para los acusados, pero terminó llevándose un revés judicial. Es que la magistrada entendió que los elementos de pruebas correspondían a una calificación de homicidio en agresión, la cual prevé de 2 a 6 años de prisión y por ende es excarcelable. De esta forma todos los acusados recuperaron su libertad excepto Aveiro, quien tenía una condena anterior.

El fiscal apeló la resolución y el expediente pasó a una instancia superior. Fue el juez Mauricio Juan quien admitió en parte la postura del fiscal, ya que si bien volvió a cambiar la calificación del hecho, no siguió la hipótesis del investigador de Homicidios. Este magistrado definió que se trató de un homicidio simple.

El Código Penal establece de 8 a 25 años de cárcel, por lo que los sospechosos deben volver tras las rejas cuando quede firme la resolución. Es la Suprema Corte de Justicia quien tiene la última palabra ya que los abogados defensores interpusieron un recurso de casación.

Juez recusada

En medio de la discusión legal por el crimen de Páez, este viernes se realizó una audiencia ante la juez Colucci para otorgar una prórroga de la investigación. Sin embargo, el fiscal Carlos Torres decidió recusar a la magistrada entendiendo que ya había opinado una posición distinta a la suya con anterioridad.

Colucci rechazó la recusación considerando que no hay causales al respecto. Será de nuevo el juez Mauricio Juan quien defina al respecto en caso de que el fiscal de Homicidios insista en una instancia superior.

El hecho

Cuando promediaba la tarde del domingo 15 de julio, se desató una pelea en la intersección de Gran Capitán Sur y Cacheuta. Páez recibió una herida de arma blanca que terminó con su vida minutos después, cuando estaba internado en el Hospital Lagomaggiore.

La investigación sostiene que había tenido un problema anterior con el canillita Chino Huaihuas, donde este último incluso debió ser asistido en un hospital por una herida leve. Desde la defensa sostienen que se trató de un asalto.

Lo cierto es que, para el fiscal Torres, Huaihuas junto a su hermano y las tres mujeres se volvieron a encontrar con Páez en los monoblocks de esa barriada conocidos como Fuerte Apache y lo asesinaron. Familiares de la víctima fatal declararon que las femeninas no los dejaban intervenir en la pelea para ayudar al occiso.

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