Policiales Lunes, 3 de septiembre de 2018

Julieta Silva: absolución o 20 años de prisión

El tribunal de San Rafael dictará este lunes la sentencia contra la acusada de atropellar y asesinar al rugbier Genaro Fortunato.

El tribunal penal de San Rafael dictará este lunes la sentencia contra Julieta Silva, acusada de atropellar y matar a quien era su novio, el rugbier Genaro Fortunato, a la salida de un boliche, el 9 de septiembre del año pasado.

Silva llegó al juicio oral cumpliendo prisión domiciliaria, y está acusada por los delitos de "homicidio culposo agravado" y "homicidio simple con dolo eventual".

Durante el juicio oral, el fiscal Fernando Guzzo solicitó la pena de 14 años de prisión efectiva para la imputada, mientras la querella reclamó una condena de 20 años de cárcel.

Guzzo consideró el atenuante del estado de emoción violenta y le solicitó al Tribunal que, al momento de dictar la sentencia, la acusada "deje de manera inmediata los alcances de la prisión preventiva en la modalidad domiciliaria y ordene la internación en un establecimiento carcelario".

Mientras, el abogado querellante, Tíndaro Fernández, representante de la familia de la víctima, le pidió al tribunal que a Silva se la condene por el delito de "homicidio simple con dolo".

Como alternativa, y según trascendió, Fernández solicitó al Tribunal que condene a la imputada a la pena de 20 años de prisión y en el mismo sentido que el fiscal, que se le revoque la prisión domiciliaria.

Genaro Fortunato tenía 25 años y jugaba al rugby en Belgrano Rugby Club
Genaro Fortunato tenía 25 años y jugaba al rugby en Belgrano Rugby Club

En tanto, el abogado de Silva, Alejandro Cazabán, pidió para ella la absolución, y consideró ante el Tribunal "una falta de respeto" que el Ministerio Público Fiscal haya pedido sumar el agravante del vínculo cuando ya habían declarado todos los testigos y consideró que habría que repetir todo el proceso.

"Se ha criticado mucho a Silva como conductora y como mujer, en su vida personal. El dolo debe ser probado con certeza absoluta. Lo único que he escuchado son pareceres, en los testigos y en los alegatos", sostuvo el letrado.

Silva, que es dueña de un local de ropa y tiene dos hijos varones menores de edad, podría recibir del tribunal, integrado por los jueces Rodolfo Luque, Julio Bittar y la jueza María Eugenia Laigle, una pena de 14 años, tal como lo solicitó el fiscal, o de 20, como lo pidió la querella.

Testimonio de la acusada

"Me dijo: 'atropellaste al chico que estaba con vos'. Yo no le creía porque no había nadie más ahí. Yo venía buscándolo parado", declaró en el primer día de juicio Julieta Silva, el 13 de agosto pasado.

Aseguró que cuando lo atropelló sólo pensó que había sido un pozo y no una persona, e indicó que el lugar era oscuro "como un túnel".

"Me fui a la parte de atrás y lo vi en el piso, a la derecha, pero no vi, no pude entender cómo estaba ahí. Miraba sin ver ya", dijo en su declaración espontánea, en la que relató todo lo que hizo el viernes 8 de septiembre hasta la madrugada del día siguiente, cuando murió Genaro, con quien llevaba una relación de 3 meses.

Julieta Silva detalló que en el boliche Genaro se había comportado "raro, sacado" luego de que ella se había encontrado con unos chicos. Uno de ellos le había dicho al oído que le pidiera a Genaro que "se tranquilizara, sino lo iba a calmar él".

"Ahí Genaro se nos viene, lo empuja y le dice que por qué me tenía que hablar a mí, y empiezan a discutir", indicó Julieta, y dijo que llegó su amigo Sebastián para separarlos y ella se llevó al joven deportista de 25 años hacia otro lugar. Luego, Julieta, Genaro y los tres amigos con los que estaban en el boliche decidieron irse, pero antes de salir, Genaro tuvo otro altercado con un joven conocido de Julieta, quien lo habría empujado.

"Nos vamos yendo, y él salió enojado, diciendo cosas como queriendo volver. En el transcurso de llegar al auto quiso volver en varias oportunidades", señaló Julieta: "Le pedí que me abriera porque estaba lloviendo, me subí del lado del acompañante y él se subió a manejar. Puso las llaves y me dijo que lo esperara, que se iba a bajar para volver al boliche".

Julieta dijo que estaba cansada de toda la situación y que se quería ir, por lo que se cambió al asiento del conductor: "Hice el auto marcha atrás, cuando me acomodé en dirección a calle Las Vírgenes él se aparece por mi ventanilla y me golpea con las manos abiertas, como 2 o 3 veces, yo salí y la última vez que me golpea él se despega del auto, se hace para atrás, como dejándome ir y esa fue la última vez que lo vi. Hice como 150 metros o más, y me arrepentí de haberlo dejado. Me quise volver y tenía en mi mochila su celular. Hice una 'u' y me volví. Volvía buscándolo donde estaba estacionado el auto, venía mirando para ver si lo encontraba. Era una parte oscura, miraba para este costado y sentí un movimiento en el auto, era una sensación como que había pisado un pozo, y seguí".