Policiales Amenaza de bomba
Insólito

Investigan si una mujer hizo una amenaza de bomba a la misma escuela donde trabaja

Por UNO

Amenazas de bombas: una broma poco chistosa y con consecuencias penales. En los últimos años se han proferido contra escuelas y siempre los alumnos son los principales apuntados. Pero este martes ocurrió un hecho que llamó la atención de los investigadores.

También te puede interesar: Un matrimonio sufrió una violenta entradera en la calle Besares de Chacras

Faltaban pocos minutos para las 10 y sonó uno de los tantos teléfonos del Centro Estratégico de Operaciones (CEO), o más conocido como 911. Una voz femenina aseguraba que había una bomba en la Escuela Técnica de la Universidad de Mendoza, ubicada en calle Perito Moreno de Godoy Cruz.

Se aplicó el protocolo de rigor. Personal de la Brigada de Explosivos acudió al establecimiento, dialogó con la vicedirectora y se coordinó la evacuación de los presentes. Como siempre -y afortunadamente-, la inspección policial arrojó resultado negativo.

Hasta ahí se trataba de un caso más del montón. Pero todos se vieron sorprendidos cuando el supervisor del CEO se le ocurrió devolver el llamado al teléfono desde donde se había efectuado la amenaza. Allí descubrieron que se trataba del mismo número del colegio.

Pero más llamativo fue que el operador aseguró que la voz de la persona que atendió era similar a la de quien hizo la broma. Se trata de una empleada administrativa del establecimiento, quien se defendió diciendo que ese artefacto es utilizado por varias personas.

Ahora quedó en la mira de la investigación que se originó en la Unidad Fiscal de Delitos No Especializados. Fuentes judiciales adelantaron que es posible que se le tome una declaración informativa, es decir, un paso intermedio entre ser testigo y acusado en un expediente.

Será clave para resolver su situación una pericia que realizará personal de la División Acústica Forense de la Policía Federal, donde se terminará de determinar si se trata de la misma persona que realizó la llamada.

Para tener un ejemplo, este procedimiento se ha realizado en las investigaciones por homicidios contra el narcotraficante de Godoy Cruz, Marcelo Gato Araya.

En caso de arrojar un resultado positivo, la mujer será imputada por intimidación pública. Un delito que prevé de 2 a 6 años de cárcel. Un costo muy caro para un chiste tan burdo.

Temas relacionados: