Por Enrique Pfaab
Pese a los rumores de que la mujer sería víctima de violencia familiar, ella desligó a su marido y dijo que fue un accidente. Tiene el 75% del cuerpo afectado.
Investigan el caso de “La Bruja” que sufrió graves quemaduras
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Mientras Vanesa Noemí González (28), a quien apodaban La bruja, permanece internada en la unidad de cuidados intensivos del hospital Lagomaggiore y su estado continúa siendo grave, la Justicia sigue investigando la manera en que sufrió las gravísimas quemaduras, que afectaron el 75% de su cuerpo. Pese a que habría denuncias de violencia familiar en el hogar de la mujer, por el momento, la situación de su esposo no está comprometida ya que ella les dijo a los médicos que el hecho había sido accidental.
La casa donde vive la pareja, en España 118 de Rivadavia, es antigua y es evidente que alguna vez fue una vivienda coqueta, bien cerca del centro de la ciudad de Rivadavia. Ahora luce casi abandonada. “Vine a cuidar la casa. Ella sigue internada y él se fue a trabajar y regresa a la noche”, dijo el joven que atendió el llamado a la puerta. Dice que no estaba allí el viernes por la mañana, cuando se desencadenó el incidente, y sostuvo que no puede contar mucho sobre la vida de Vanesa González y Ángel Ariel Ochoa (33), el esposo de la mujer quemada. En la Oficina Fiscal en turno de Rivadavia y en el ambiente policial, se habían reunido algunos elementos que, hasta el momento, libraban de responsabilidad a Ochoa.A las 10 de la mañana del viernes Vanesa Noemí González Guiñazú ingresó a la guardia del hospital Saporiti en grave estado. El médico de guardia, César Blanco, comprobó que la paciente tiene quemaduras que afectan casi todo su cuerpo y dispuso su traslado inmediato al hospital Lagomaggiore.Quien llevó a la mujer hasta el Saporiti fue su esposo, Ángel Ariel Ochoa Montoya, que aseguró que su mujer estaba quemando hojas en el patio de su casa y que junto a ella había un bidón de nafta, que explotó, la bañó y se prendió fuego.Pero no solo contó esto Ochoa, sino que también lo sostuvo la misma víctima. Se lo dijo a quienes la atendieron en el Saporiti y a los médicos del Lagomaggiore, antes de ser sedada en la sala de cuidados intensivos de ese hospital.Pero los investigadores también detectaron algo llamativo. Hace ya un tiempo gran parte de Rivadavia hablaba de Vanesa González, ya que ella tenía una conducta extraña y aseguraba que estaba poseída. “Le decían La Bruja”, contó una fuente policial. “Todos hablaban de eso”, recordó.En algunas actuaciones hay constancias de que la mujer había tenido un serio trastorno emocional y que, incluso, había llegado a autolesionarse.“Que haya sufrido estas lesiones el viernes puede tener alguna relación con los trastornos mentales que padecía y que ya había evidenciado”, estimó otro de los investigadores.Sin embargo, sin dejar ninguna hipótesis sin investigar, ayer se trataba de confirmar si había denuncias por violencia familiar en ese hogar. “Aparentemente se habían radicado algunas denuncias cruzadas, pero no está claro si fueron por ataques y agresiones verbales en la familia o si fueron parte de la situación anormal que había en esa casa”, dijeron ayer.Pero, esencialmente, lo que por ahora le quita responsabilidad a Ochoa o a cualquier otra persona es que la misma mujer les aseguró a los médicos que las quemaduras eran producto de un accidente, tal como lo contó su pareja.




