Por Leonardo Otamendi
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El jueves por la noche la noticia fue: “Un policía mató a un joven durante un intento de asalto en Godoy Cruz”. Los detalles tenían que ver con que el efectivo estaba de civil, disparó dos veces cuando quisieron robarle dos jóvenes; uno de ellos escapó y el otro cayó, muerto. Los peritajes en las horas siguientes fueron aportando resultados que fueron acercándose a la configuración del momento del disparo fatal y esto complicó al efectivo, quien quedó preso e imputador por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
El cabo José Castro, de 45 años, regresaba de trabajar; estaba de civil pero con su arma reglamentaria. Bajó del colectivo y se dirigía a su casa. Fue interceptado por dos jóvenes en las inmediaciones de calles Perón y Gorriti con intenciones de asaltarlo. El efectivo se resistió y disparó dos veces; las vainas de su 9 milímetros quedaron en el lugar. Uno de los proyectiles dio en uno de los jóvenes, Nicolás José Barrera, y murió. Su cómplice escapó, según dijo el policía.
El fiscal especial Daniel Carniello tomó la investigación. En el lugar del hecho quedó el arma de la víctima. Una pistola calibre 22 que no funcionaba. No tenía gatillo y tampoco proyectiles.
El magistrado ya contaba con un dato importante: la vida del cabo Castro, que conoce de armas, no corría peligro y disparó. Por lo tanto, la primera posibilidad de calificación de la causa podría haber sido: homicidio en exceso de la legítima defensa.
Sin embargo el forense le aportó un resultado clave a Carniello. El proyectil que disparó el policía ingresó por un glúteo del adolescente y le salió por el pecho, a la altura de la tetilla izquierda. ¿Qué revela el informe forense? Que el cabo le disparó al chico por la espalda.
Las estimaciones son que Castro le disparó (dos veces) a Barrera cuando éste escapaba, cuando ya sabía que el arma del asaltante no funcionaba. La trayectoria del proyectil que viajó en forma ascendente es lo que falta elucidar.
Fuentes ligadas a la investigación evaluaron que el policía le disparó a Barrera cuando “se estaba subiendo a algo”, en un tropiezo durante la huída porque quedó en “cuatro patas” y como última posibilidad, que fue Castro el que estaba en el piso y desde allí disparó.
El policía aún no se presentó ante Carniello para conocer la imputación y tener la posibilidad de declarar si lo desea. Si utiliza su derecho a declarar, el fiscal podrá saber la posición de la víctima y de Castro a la hora de disparar y el por qué el proyectil ingresó por la cola del chico, viajó en forma ascendente por el cuerpo y le salió por el pecho.