Por Catherina Gibilaro
En Tunuyán, Fabricio Moyano ardió en llamas en un auto en cuyo interior había un bidón de nafta. Agonizó 12 días. Un testigo protegido fue la clave para que la jueza Adriana Cerini continuara investigando el
Imputaron, después de 12 años, a una persona acusada del crimen en la playa de estacionamiento de un boliche
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Pasaron 12 años desde la extraña muerte de Fabricio Moyano (17) dentro de un auto estacionado en el boliche Malake de Tunuyán. El vehículo se prendió fuego y acabó con la vida del joven, en un hecho ocurrido el 8 de junio del 2003. Hoy después de tanto tiempo y cuando faltaban dos meses para que la causa prescribiera, la jueza del Primer Juzgado de Menores, Adriana Cerini, imputó a una persona gracias a la declaración de un testigo protegido que vio que cuatro jóvenes estaban cerca de Fabricio cuando se incendió el vehículo. El joven agonizó 12 días antes de fallecer.
Este caso fue sometido a juicio pero como homicidio culposo, donde fue imputado Sebastián Maldonado (hoy fallecido) porque en su vehículo, donde se incineró Fabricio, había un bidón de nafta que se prendió fuego y consecuentemente todo el habitáculo donde estaba el joven. Este es uno de los tantos casos que esperan muchos años, algunos de ellos sin que la Justicia les dé una respuesta a los familiares de las víctimas. La tenacidad de los familiares del menor y del abogado que los representa, Edgardo Valles, finalmente dio frutos y hoy se puede decir que la jueza Cerini imputó del delito de homicidio agravado a José Marcelo Frites, empleado de la Municipalidad de Tunuyán. No obstante la grave acusación, sigue en libertad y sería inminente la indagatoria por parte de Cerini. La magistrada está tomando todas las medidas que el caso requiere para que finalmente este penoso suceso llegue a buen puerto.En aquel entonces hubo muchas versiones, de las que se hizo eco el juez Fernando Ugarte, de Tunuyán, pero no tuvo muchos avances, por no decir ninguno. Aún hoy tiene mucha tela para cortar. Y fue así como en ese entonces se buscó a un autor para calmar el clamor popular que pedía justicia. Este no fue otro que Sebastián Maldonado, en cuyo auto estaba durmiendo la víctima.Juicio y duro cuestionamiento Estamos en el 2007. Pasaron cuatro años de la muerte de Fabricio, durante los que su familia y el abogado Valles no dejaron puerta por golpear para que se hiciera justicia; finalmente el juez instructor de la causa imputó al chivo expiatorio que era Maldonado. El febrero de ese año, la Sexta Cámara del Crimen absolvió de culpa y cargo a César Sebastián Maldonado, el joven acusado del homicidio culposo de Fabricio Moyano, y la muerte quedó impune.El tribunal presidido por Alejandro Gullé e integrado por Liliana De Paolis de Aymerich y Alejandro Brizuela resolvió asimismo extraer compulsa de la totalidad de las actuaciones de la causa y la remisión a origen (es decir al juzgado de Tunuyán), a fin de que se investigara la posible responsabilidad dolosa de terceras personas en la muerte de Raúl Fabricio Moyano.Ese debate fue uno de los más criticados en los tribunales provinciales por fallas en la instrucción, que estuvo a cargo del juez de Tunuyán Fernando Ugarte. La fiscal Laura García fue quien elevó la causa a juicio. El más severo fue el propio fiscal de cámara Felipe Seisdedos, quien en su alegato –no pidió condena para Maldonado y tampoco lo hizo la querella– fue contundente y claro. Haciendo un mea culpa dijo: “Yo me equivoqué. No tenía que haber mantenido la acusación de esta causa, que nunca debió haber llegado a debate con este imputado”.Pero el magistrado no se detuvo allí. Arremetió contra la fiscal de instrucción del caso al decir que “yo tendría que haber citado a esa fiscal para que ella hiciera este debate, porque esta acusación no tiene ni ton ni son”.Esa trágica madrugada Fabricio Moyano ardió en llamas dentro de un auto estacionado frente a un boliche de Tunuyán. Por la gravedad de las quemaduras murió el 20 de junio. La versión oficial hablaba de un accidente, pero la familia pensó siempre que lo ocurrido fue intencional.Según los bomberos, el incendio se produjo por los gases que emanaba un bidón con nafta que funcionaba como tanque provisorio del automóvil la madrugada del domingo 8 de junio. Por todo esto calificaron el hecho de “hipotético accidental previsible”.A pesar de la actuación de los policías, el chico sufrió quemaduras en rostro, manos, espalda y piernas. En el hospital Scaravelli los médicos diagnosticaron un cuadro de hipoxia y alrededor de un 40 por ciento del cuerpo quemado. Luego fue trasladado al hospital Lagomaggiore y tras pasar doce días internado allí, dejó de existir. Desde que ocurrió el hecho ofrecen $50.000 de recompensa El Ministerio de Seguridad de la provincia de Mendoza ofreció públicamente una recompensa de hasta cincuenta mil ($50.000) a quien aporte datos suficientes que permitan el esclarecimiento del homicidio de Fabricio Moyano, ocurrido el día 8 de junio de 2003 en la playa de estacionamiento de la confitería bailable Malake, ubicada en el distrito Vista Flores, del departamento de Tunuyán.Si tiene datos que conduzcan al esclarecimiento del hecho se ruega comunicarse a la Dirección de Inteligencia Criminal, teléfono 4499033 y/o a la Dirección de Investigaciones al 0800-222-7627.►"Estoy investigando a fondo este caso. No podría dejar de hacerlo y por eso estoy tomando medidas para evitar la prescripción" (Adriana Cerini, jueza de menores). ►"Ha sido una lucha larguísima, con muchas persecuciones de todo tipo. La testigo estuvo en peligro siempre, igual que la familia de Fabricio” (Edgardo Valles, abogado de la familia).


