Policiales
El cadáver de Ramona Carmona fue hallado con 4 tiros en la cabeza. Había desaparecido de su casa el viernes. Su esposo, Juan Carlos García, incurrió en notables contradicciones. Arriesga una condena a prisión perpet

Imputarán por homicidio al marido de la modista que apareció con 4 tiros en la cabeza

Por UNO

Por Catherina Gibilarocgibilaro@diariouno.net.ar

Sería inminente el cambio de la situación procesal de Juan Carlos García, el hombre que denunció la desaparición de su esposa, Ramona Carmona (57), el día 13, y cuyo cadáver apareció el lunes pasado con cuatro disparos en la cabeza, de un arma calibre 22, en la zona de El Encón.

La fiscal Claudia Ríos Ortiz, quien lo imputó prima facie del delito de encubrimiento y ordenó su arresto, en las próximas horas imputará a García de homicidio agravado por el vínculo y por el uso de arma de fuego.

Desde un primer momento, es decir a partir de la denuncia por la desaparición de su mujer, las piezas no encajaban. 

A la fiscal de Delitos Complejos la versión dada por el marido sobre lo que pasó ese día, le dejaba bastantes puntos oscuros.

Él manifestó que cuando desapareció su esposa había ido a trabajar a un lavadero de zanahorias.

Dio el nombre de un compañero que podía dar fe de lo que él decía. Pero cuando se hicieron las averiguaciones respecto a este punto, el hombre citado no sólo negó la presencia de García ese día sino que manifestó que, cuando le preguntó cómo estaba la situación por la desaparición de su esposa, la respuesta fue: “Si te llama la policía decile que estuve con vos”.

Esto fue tenido muy en cuenta por la fiscal y los investigadores -porque no es un dato menor sino muy importante- ya que compromete muy seriamente al acusado, por ahora, de encubrimiento. 

También los dichos de dos hermanas de la víctima respecto a que García tenía un arma calibre 22 cobran relevancia.

Ese día 13, según el relato de García, en la casa habían quedado él, su esposa y su hijo más pequeño.

El mayor, de 24 años, había salido entre las 7.30 y las 8. 

Luego hizo otro tanto el más chico, quedando la pareja sola en la vivienda. Dijo que luego él fue a trabajar, pero investigadores demostraron lo contrario.

De la pesquisa surgió -y esto podría ser un posible móvil- el hecho de que la mujer quería separarse del hombre.

García y Carmona tuvieron tres varones: uno de 11 años, otro de 24 y uno de 22. Este último se encuentra desaparecido desde 2008 y su nombre es Carlos. El caso fue denunciado en la Unidad Fiscal de Maipú-Luján y de esa averiguación de paradero nunca hubo noticias.

También sobre este punto está puesta la mira de la fiscal Ríos Ortiz, quien se está interiorizando sobre las circunstancias en las cuales el joven se perdió aparentemente en la nada.

Otro detalle no menor fue que el hombre denunció que cuando llegó a su casa después de ir a trabajar encontró todo revuelto y que faltaban $30.000, pero esto no sería otra cosa que una puesta en escena para desviar la pesquisa.

En todo momento subestimó la capacidad de los investigadores, pero a medida que avanzaban cualquier coartada que intentó instalar quedaba endeble.

De hecho, la aparición del cuerpo de su mujer con cuatro tiros ha complicado muchísimo su situación.

El macabro hallazgo fue en una zona de Lavalle

El lunes los policías de Costa de Araujo recibieron la información por parte de Manuel Tisnado de que en la zona de San José donde él y unos amigos estaban cazando, había un cuerpo sin vida de una mujer que tenía además un brazo mutilado. 

Esta noticia sobresaltó a los efectivos quienes tuvieron un mal presentimiento ya que estaban al tanto de la desaparición de una mujer en Guaymallén desde el día viernes 13.

De inmediato comunicaron la novedad a sus superiores y fue así como concurrió al lugar una comisión policial a la cabeza de la cual estaba la fiscal Claudia Ríos Ortiz. El cadáver ya fue identificado: se trata de Ramona Carmona. 

Para llegar sortearon muchas dificultades ya que la zona está llena de arbustos. Cuando finalmente pudieron hacerlo el cuadro que se les presentó ante sus ojos fue horrendo. 

La mujer tirada entre los arbustos tenía un brazo mutilado tal vez por el accionar de los animales que pululan por el lugar y su cuerpo estaba en un avanzado estado de descomposición.

Una de las tareas del forense será detectar si debajo de las uñas de la mujer hay restos de piel que puedan pertenecer al detenido. Esto será analizado porque el hombre presentaba varios rasguños en distintas partes del cuerpo. 

Tal vez hayan sido provocados por la mujer en una actitud defensiva o bien sean producto del roce con la gran cantidad de arbustos en la zona.

También será resorte de los investigadores establecer si la víctima fue asesinada en su casa de Guaymallén o bien fue llevada hasta Lavalle y ultimada allí con los cuatro disparos. 

Ayer personal de la Policía Científica estaba trabajando en la vivienda de la mujer en calle Los Nogales al 1000 del barrio Unimev III de Guaymallén .Los peritos buscan rastros para determinar si fue allí el lugar donde se consumó el asesinato.

Por el momento García está alojado en Contraventores. Pero de cambiar su situación procesal seguramente será derivado al penal.