Sebastián Blayotta (32) fue con su novia hasta una agencia de Godoy Cruz. Al llegar, quiso ir a un baño y no regresó.

Iba a comprar un auto y desapareció con $23.000

Por UNO

El encargado de una finca de Tupungato desapareció ayer cuando iba a comprar un auto en Godoy Cruz.El hombre, quien llevaba $23.000 con los que iba a pagar el vehículo, se desvió para ir hasta la

casa de su padre, en Ciudad, y desde entonces nadie sabe nada sobre su paradero.

La familia Blayotta se debatía anoche entre la desesperación y el desconcierto. Es que nadie

puede explicar qué le pasó a Sebastián (32), quien desapareció en la mañana de ayer luego de dejar

a su novia y su hermana en una agencia de la calle San Martín Sur de Godoy Cruz, en donde

adquiriría un Chevrolet.

"Mi hermano y mi cuñada se vinieron de Tupungato en colectivo y llegaron a mi casa cerca de

las 8. Ahí él ya estaba descompuesto y no quiso desayunar. Por eso, tomamos mi auto y fuimos

temprano a la agencia para hacer los trámites del auto. Al llegar, nos bajamos y él dijo que no

daba más y que iría al baño de nuestra casa, en Ciudad. Entonces pensamos en reunirnos con él en el

banco, pero nunca llegó", relató ayer Mariela, una hermana del muchacho desaparecido.

Según los dichos de la mujer, luego de esperar al muchacho durante más de una hora y media,

llamaron a su casa para averiguar si ya había salido con dirección al banco, pero su padre le

confirmó que Sebastián nunca llegó al domicilio, ubicado en el callejón Pardo.

Desesperadas, la novia y su hermana llamaron al 911 y denunciaron el caso.

Desde ese momento, la policía busca intensamente al hombre, quien trabajaba como encargado de

la finca El Espinillo, en Gualtallary.

Mientras el personal de Investigaciones se abocaba a la búsqueda, la hermana recibió una

llamada indicando que Sebastián se encontraría golpeado en el Bajo Luján. Pero los efectivos que

acudieron al lugar no dieron con él.

Sin embargo, más tarde, un familiar dijo haberlo visto en la calle Garibaldi de Ciudad. Hasta

anoche, ni el hombre ni el auto habían aparecido.