Policiales Miércoles, 27 de junio de 2018

Hubo tensión en la audiencia previa al juicio contra Silva

El debate oral y público por el homicidio de Genaro Fortunato (25) comenzará el 14 de agosto próximo. Ayer hubo un encuentro preliminar, con fuertes disidencias de las partes. Estuvo Julieta, la única acusada del caso

En una tensa audiencia, el juez Rodolfo Luque dispuso que el próximo 14 de agosto se inicie el juicio por la muerte de Genaro Fortunato (25), que fue atropellado el 9 de setiembre pasado por su novia, Julieta Silva, a la salida del bar Mona.

Todo comenzó ayer a las 12, cuando el magistrado abrió el debate que se extendió por una hora y media con dos cuartos intermedios.

En la sala estaban la acusada, Julieta Silva, su padre, sus amigas y su mamá.

Del lado de la víctima, se pudo ver a la hermana y el papá de Genaro. La postal la completaban algunos curiosos y el periodismo.

Cada una de las partes, querella, defensa y fiscalía, presentaron las pruebas que van a ofrecer durante el juicio, que finalizará el 31 de agosto. Luego se realizó un sorteo para integrar el cuerpo colegiado a solicitud de todos los intervinientes.

Tras el primer cuarto intermedio, en el que se analizaron las pruebas presentadas, empezaron algunas discrepancias.

Es que la defensa objetó tres testimonios y solicitó no mostrar los WhatsApp que hubo entre la pareja. En ese sentido pidió que en el debate solo se exhiban las conversaciones que hubo desde el 8 de setiembre a las 12 hasta la hora del accidente, el 9 a las 4.49, según consta en el expediente.

La fiscalía acompañó el pedido de Alejandro Cazabán, abogado de Julieta, y no objetó la solicitud, sin embargo, Tíndaro Fernández, representante de los intereses de la familia Fortunato, exigió que se pudieran mostrar los mensajes porque según su entender "demuestran la relación que había entre ambos, en un caso muy complejo".

Cazabán le dijo al tribunal que "de aceptar la prueba dejaba reserva de ir a Casación, porque consideró que en la apelación anterior había quedado en claro que se rechazaba cualquier agravante por el vínculo".

Finalmente, luego de un segundo cuarto intermedio Luque resolvió aceptar los WhatsApp como prueba y le dio la derecha a Cazabán para no admitir tres testimonios, uno de los cuales Tíndaro Fernández insistió en mantener.

Otro aspecto importante que se dio a conocer en esta audiencia es el pedido de una nueva pericia, que se realizará durante el juicio. Todas las partes dieron el sí para que se recree nuevamente la escena del hecho que le costó la vida al joven rugbier.

En ese contexto, la prueba se realizará a la hora en que ocurrió el accidente y con la participación del oftalmólogo Martín Oliva, que era el especialista que atendía a Julieta.

La idea es que el conductor utilice unos anteojos especiales que distorsionen la visión a un mismo grado del que tiene Julieta, que esa noche no usó los lentes recetados. Además la fiscalía pidió se periten los anteojos que quedaron en el auto que no se puso la imputada aquella noche.

Es así que despejadas las dudas, el juez resolvió iniciar el debate el 14 de agosto con finalización el 31 de ese mes, cuando se conocerá la sentencia.

La acusación se mantuvo en sus dos variantes, la primera relacionada con un homicidio simple con dolo eventual, con alternativa de homicidio culposo agravado.

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