La inseguridad en la vía pública se cobró varias víctimas en Paraná en la madrugada del sábado. Algunos de los asaltos a las víctimas se perpetraron con armas de fuego, pero no hubo lesionados. También hubo detenidos por delitos, y la Alcaidía de Tribunales se abarrotó de gente.
Uno de los hechos delictivos se registró en calle Lino Churruarín y Forzano, en la puerta de un salón de fiestas infantiles. Allí estaba una joven cuando fue interceptada por un ladrón que portaba un arma de fuego. Le apuntó y le exigió la entrega del celular, y tras apoderarse del mismo siguió caminando. En medio de mucho nerviosismo y temor por la situación padecida la víctima llamó a la Policía y el personal de la comisaría 10ª le tomó la denuncia. Por las características del delincuente aportadas por la mujer están tratando de identificarlo, pero aún no hay novedades.
Por otro lado, un joven denunció el robo de una moto que había dejado estacionada en la puerta de la casa en calle Mihura, en jurisdicción de la comisaría 10ª. Según relató en la denuncia, la había dejado en la vereda y al salir de su vivienda, unos 20 minutos después, no la vio más.
En la zona norte, por avenida Laurencena y Dorrego, dos jóvenes fueron víctimas de cuatro ladrones, que les sustrajeron un celular y un par de zapatillas, así como una billetera con 1.000 pesos. Al parecer, estaban buscando un domicilio y los llevaron por engaño hacia el interior del barrio Maccarone, donde a punta de arma de fuego los dejaron incomunicados y sin calzado. Los uniformados de la comisaría octava llegaron al lugar, pero nadie sabe nada de los delincuentes.
El barrio Paraná V fue otro de los escenarios de un robo, según denunció un hombre, que dijo haber sido víctima de dos ladrones que le robaron, al igual que en el caso anterior, el celular y las zapatillas. Afirmó que ambos estaban armados y aportó datos para que el personal de la comisaría 10ª, en conjunto con la Fiscalía en turno, hicieran algo al respecto.
Por otro lado, se informó que efectivos policiales de la comisaría 17ª de Paraná llevaron a cabo tres allanamientos ordenados por la Justicia en el marco de una investigación contra tres hombres sospechados de balaceras, en calle Agüero entre Sauce de Luna y Río Seco, y en Sarmiento y Palavecino. En dos de los domicilios no pudieron encontrar nada de lo que buscaban, pero sí lo hicieron en el tercero, en el cual hallaron un revólver calibre 22 corto.
En la esquina de la escuela Don Bosco, la Policía de la comisaría segunda detuvo a un hombre de 42 años acusado de haber intentado ingresar a robar a una casa ubicada en calle Uruguay. Al parecer, según se informó, había roto el vidrio de una ventana en la finca de calle Uruguay y Santa Cruz, donde vive un policía.
Por último, se indicó que efectivos de la comisaría 17ª detuvieron a un joven que había intentado ingresar a una obra en construcción con el fin de sustraer elementos. Los uniformados acudieron ante el llamado de un vecino, que advirtió la situación sospechosa en calle Laprida y Patagonia. Al arribar al lugar, arrestaron a un muchacho de 20 años.




