Un hombre de 33 años visiblemente alterado amenazó ayer por la noche con un destornillador a una enfermera de la Policlínica Privada.
El inesperado y lamentable hecho ocurrió pasadas las 23.30 cuando el hombre ingresó al establecimiento a los gritos y con la herramienta en la mano.
Allí, lejos de calmarse comenzó a amenazar a una enfermera mientras el resto de los médicos no entendían lo que estaba pasando.
Con la ayuda de la Policía, uno de los facultativos le inyectó un calmante y fue trasladado al área de siquiatría del hospital Schestakow donde pasadas las 4 comenzó a gritar y a romper algunos objetos de esa sala.
Nuevamente fue reducido y medicado por los especialistas de ese nosocomio. Aparentemente tuvo un brote sicótico con delirios de persecución, informaron fuentes vinculadas al hecho.




