La madre del chico de 16 años, acusado de la muerte del hombre de 77, ocurrido en Junín, señaló que su hijo le confesó: "Yo lo maté, a mí me pasó. Lo hice yo porque estaba desesperado".

Graves revelaciones de la madre de joven acusado del crimen de Ferlaza

Por UNO

Enrique Pfaabpfaab. [email protected]

“Yo le pregunté si había otras personas y él me dijo que no. Me dijo: ‘Yo lo maté, a mí me pasó. Lo hice yo porque estaba desesperado’”. Isabel Morales recordó así la charla que tuvo con el menor de sus nueve hijos, un chico de 16 años recién cumplidos, que ayer declaró en el Juzgado Penal de Menores, acusado por el homicidio de Matías Ferlaza, de 77 años, quien fue encontrado asesinado el viernes 1 de este mes en una finca abandonada del distrito de Philipps, en Junín. El adolescente dijo que el jubilado lo abusaba sexualmente desde los 12 años y que el día del crimen le pegó con un ladrillo en la cabeza para defenderse.

Para la Justicia, el hecho tiene la grave calificación de homicidio en ocasión de robo, en despoblado y en banda, aunque todavía hay una serie de testigos cuyas declaraciones pueden modificar la figura penal, pero tiene como único imputado al hijo menor de Isabel. Ayer al mediodía el chico fue trasladado al edificio del Servicio de Responsabilidad Penal Juvenil de Mendoza (ex COSE), después de haber declarado en el juzgado de Delia Noemí Sánchez.

La madre del acusado buscó dar su testimonio porque “¿qué hubiera pasado si ese hombre hubiera matado a mi hijo por abusar de él? Se hubiera defendido diciendo que mi hijo le quiso robar y todo hubiera quedado en nada”.

Historia familiar

Entre lágrimas, después de que su hijo saliera esposado del Juzgado, Isabel Morales contó su historia familiar. “Yo viví y he criado a mis hijos sola. Tengo nueve y él es el más chico”. La mujer dijo que su hijo “trabaja desde que era niño. Volvía de la escuela y salía a trabajar. Limpiaba jardines, cortaba el césped y le hacía algunos mandados a los vecinos. Es un chico servicial, bueno, y todos lo que lo conocen pueden decirlo”.

Isabel dice: “Yo recién ahora me enteré de esto”, pero que, en alguna de esas changuitas fue cuando el niño conoció a Ferlaza. “Él estaba podando unas las plantas, cuando este hombre apareció detrás de él, con los pantalones bajos y lo obligó a tocarlo. Mi hijo se puso a llorar y salió corriendo”.

Según Isabel, a partir de ese momento, cada vez que el menor se cruzaba con el hombre, “él le hacía señas obscenas y ademanes con las manos”. Isabel relató que su hijo “lloraba por las noches, pero nunca me quiso contar que le pasaba” y que sólo le narró lo que había ocurrido “a un vecino, que me dijo que está dispuesto a declarar”. La mujer contó que, después de terminar la escuela primaria, su hijo trabajó los siguientes tres años en “una fábrica de Palmira, donde lo querían mucho” y que hace poco tiempo “se puso de novio con una chica”.

El adolescente volvió a realizar trabajos temporarios y el viernes 1, cerca del mediodía, “se fue a buscar alguna cosita para hacer. Pasó por frente de la casa de este hombre (Ferlaza) y él lo llamó, y le dijo que un hijo suyo tenía que limpiar una finca. Me dijo que pensó: ‘Ya soy grande y no me va a hacer nada’. Entonces cargaron unas herramientas en el baúl del auto de este hombre y se fueron”.

La mujer recordó lo que le contó su hijo: “Fueron a una finca que él no conocía. Se puso a juntar basura. En un momento, el hombre lo agarró de atrás, de la cintura, y ya se había bajado los pantalones. Me contó que le pegó un codazo, que después agarró un escombro, un ladrillo, le pegó y salió corriendo”. Según Isabel, su hijo ya sabía que había matado a Ferlaza.

“Corrió hasta la casa de la novia, llorando. Le contó lo que había pasado y la piba buscó ayuda. Dos muchachos fueron entonces a llevarse el auto y lo quemaron”, contó la mujer.