Seis presos protagonizaron una impensable fuga el primer día de este 2014, cuando enjabonados y con los torsos desnudos se deslizaron por un conducto del aire acondicionado y así lograron escapar de la cárcel de Coronda, en San Jerónimo. Según datos oficiales, cuando llegaron al portón de salida, éste tenía roto el candado, por lo que se sospecha de alguna complicidad de carceleros.
La fuga se detectó esa noche, luego de que el personal penitenciario realizara el típico recuento antes de que los reos se fueran a dormir.
Según informó el diario La Nación, fue el secretario de Asuntos Penitenciarios del Ministerio de Seguridad, Pablo Cococcioni, quien dio detalles de la fuga. “Estaban fuera de las celdas, y a la hora de ingresar los seis se metieron en uno de los calabozos, rompieron el desagüe y por un conducto, en el que tuvieron que deslizarse enjabonados, pudieron salir del pabellón”, dijo el funcionario.
Los fugados fueron identificados como Diego Segado (21), de Rosario; Pedro Aranzamendi (29), de San Nicolás; Daniel Pereyra (32), de Rosario; Marcos Amaya (30), de San Lorenzo; Diego Gauna (26), de San Nicolás; y Antonio Schmitlein (32), de Casilda. Este último había ingresado al penal por portación de arma de guerra y documentos falsos. Los otros cinco, en cambio, por acusaciones de robo calificado, consignó Diario UNO de Santa Fe.
Por el tipo de herramientas que los internos tienen que haber utilizado para la huida, una de las hipótesis que barajan los investigadores es que hubieran recibido algún tipo de ayuda interna. En este sentido, Cococcioni declaró que ya se iniciaron actuaciones para determinar si hubo complicidades (activas o pasivas) de los guardiacárceles, agregó el mismo portal santafesino.
Uno de ellos, Pedro Aranzamendi, cumplía una condena a seis años de prisión acusado por el asalto a un empresario de la ciudad de San Nicolás, ocurrido el 10 de marzo de 2011 en horas de la noche.
La víctima había sido seguida por varios sujetos que se desplazaban en un automóvil y cuando fueron a interceptarlo se produjo un accidente tras el cual el empresario sufrió lesiones de gravedad que derivaron en la amputación de una de sus piernas. El empresario indicó que ese día llevaba la recaudación de su negocio y se desplazaba a bordo de una motocicleta.
Los asaltantes lo habían estado siguiendo y antes de llegar a su vivienda se produjo el accidente tras el cual el imputado resultó detenido. El imputado ya había sido condenado por un delito de similares características y fue puesto en libertad durante el 2010. Los magistrados condenaron a Pedro Roberto Aranzamendi como responsable del delito de robo calificado por las graves lesiones que le fueron ocasionadas a la víctima.
Fuente: Diario UNO de Santa Fe.



