"Recuerdo haber ido a la casa de Mansilla, como si fuera ahora, y estaban haciendo un asado", rememoró el ahora juez en relación a una visita que hizo el 10 de mayo del 2015, mientras buscaban a Chiara, que había sido enterrada a pocos metros de donde comía la familia de Manuel Mansilla, el confeso asesino.
"Es algo que no voy a olvidar jamás”, dijo el ex fiscal sobre el caso que le tocó investigar, para agregar que “uno tiene hijos y podría haber sido mi hijo”.
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“Me ha marcado este caso”, concluyó acerca del legajo judicial cuya víctima provocó, involuntariamente, las masivas marchas en todo el país contra los femicidios y las violencias distintas formas de violencia machista.
El crimen de Chiara Páez
Chiara Páez, una adolescente de la localidad santafesina de Rufino, desapareció la madrugada del 10 de mayo de 2015 luego de salir con un grupo de amigas y decirles que iba a encontrarse con su novio, Manuel Mansilla, que entonces tenía 16.
Ese domingo la familia denunció que no había regresado a su casa y la Policía rastrilló el pueblo junto a los vecinos para encontrarla.
El cuerpo de Chiara apareció horas después de su desaparición en el patio de la casa de su novio, que según las pericias la mató a golpes El cuerpo de Chiara apareció horas después de su desaparición en el patio de la casa de su novio, que según las pericias la mató a golpes
La autopsia determinó que Chiara había tomado un antiflamatorio utilizado para abortar, pues cursaba un embarazo de ocho semanas que su madre había aceptado, pero que la familia de su novio no quería que continuara.
Clavero recordó que para la búsqueda de Chiara convocó a la Sección Perros de la Policía de Rosario y que espontáneamente "más de 300 personas se sumaron en las primeras horas de desaparición".
"Se nos hacia la noche y los perros no salían del barrio (donde está la casa donde residía Mansilla), habíamos encontrado a unas siete u ocho cuadras el celular de Chiara destruido y tomé la decisión de ir allí", dijo el entonces fiscal.
"Cuando los móviles policiales paran en la cuadra de la casa de Mansilla –agregó-, es cuando el chico por la presión decide entregarse".
En julio de 2016 el juez de Menores Adrián Godoy encontró a Mansilla "penalmente responsable" del femicidio, pero la pena se estableció un año después, en septiembre de 2017, cuando el condenado alcanzó la mayoría de edad.
El juez Javier Prado le dictó una condena de 21 años y 6 meses de prisión, confirmada el 2 de marzo de 2018 por la Cámara de Apelaciones de Rosario.
La sentencia de Prado sostuvo que Mansilla "mató a Páez despreciando su condición de mujer y conociendo de su embarazo" y agregó que "no mostró un sincero arrepentimiento".
Un recurso de inconstitucionalidad interpuesto por la defensa del joven envió el expediente a la Corte santafesina, donde desde hace dos años "está a resolución", dijeron a esta agencia voceros del alto tribunal.
Paralelamente al femicidio, el fiscal pidió la detención de Carolina Gallegos, la madre de Mansilla, y de su pareja, Carlos Cerrato, acusados como partícipes, al entender que habían colaborado al menos en el traslado del cuerpo de Chiara desde el galpón donde fue golpeada hasta el lugar del patio donde la enterraron.
"La Cámara de Venado Tuerto determinó que la figura que encuadraba con esas conductas era la de encubrimiento", explicó Clavero, y dijo que por aplicación de la figura de la "excusa absolutoria" los familiares no pueden ser castigados por ello.
Ambos fueron liberados poco tiempo después del crimen pero la causa no se cerró, a la espera de nuevas pruebas que pudieran modificar el destino del proceso.
El nacimiento de Ni Una Menos
Un día después del crimen, el 11 de mayo de 2015, la periodista Marcela Ojeda escribió en Twitter lo que, sin saberlo, sería el nacimiento del masivo movimiento #NiUnaMenos: "Actrices, políticas, artistas, empresarias, referentes sociales …mujeres, todas, bah, no vamos a levantar la voz? Nos están matando".
Otra periodista, Florencia Etcheves, le respondió "se me ocurre mujeres referentes grosas convocando a mega marcha. No sé si sirve, pero visibiliza", y tras la circulación de esos y otros textos en las redes sociales, el 3 de junio a la tarde unas 150 mil personas se reunieron en el Congreso de la Nación para denunciar la violencia machista y dieron origen a la fecha que desde hace cinco años reúne a miles de mujeres para reclamar contra los femicidios y otras formas de violencia.