Por Ariel Cubells
La mujer creyó que quien le hablaba realmente era su hija, por lo que no dudó en ir en busca del dinero que guardaba y lo puso a su disposición ante la supuesta necesidad que tenía la chica. Ocurrió en la Cuarta Secci&oa
Estafa virtual: “Se llevaron lo único que teníamos, eran ahorros de muchos años”
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Una vez más, delincuentes preparados y listos para engañar a sus víctimas, se aprovecharon de una mujer: la estafaron y le robaron los ahorros de toda su familia. En el modo de estafa virtual, delincuentes se hicieron pasar por la hija de la mujer y le robaron U$S11.000, equivalentes a unos $171.600.
Todo transcurrió en la tarde del domingo, cuando una mujer de 59 años estaba en su casa de Ciudad y recibió el llamado de una mujer que se hizo pasar por su hija. Esta persona le decía que había tenido un inconveniente y que de manera urgente necesitaba todo el dinero que tenían ahorrado para hacer un trámite impostergable. La víctima creyó que quien le hablaba realmente era su hija, por lo que no dudó en ir en busca del dinero que guardaba y lo puso a su disposición ante la supuesta necesidad que tenía la chica. Los llamados telefónicos seguían y en uno de ellos acordaron que un hombre a las 19 pasaría por el domicilio para llevarse la plata. Y así fue, en ese horario un muchacho “de cabello rubio, que tenía una campera beige y andaba en un auto blanco”, tal cual lo describió, llegó a la vivienda y la mujer, en mano, le dio la plata y este se fue sin inconvenientes. Las horas pasaban y la mujer esperaba una nueva comunicación para saber qué había sucedido con su hija, pero no había noticias. Ya en la noche llegaron su hijo y la hija, y cuando su madre les contó lo sucedido, todos se dieron cuenta del engaño y la estafa que había sufrido la mujer. “Les salió muy bien, simularon casi de manera exacta la voz de mi hermana. Por eso mi mamá no se dio cuenta”, explicó muy afligido el muchacho de 25 años. “Se llevaron lo único que teníamos. Eran ahorros de muchos años y que guardábamos por cuestiones de salud o para cualquier otra cosa. Esa plata no la vamos ver más”, lamentó el joven, quien en los próximos días debe presentarse en la Oficina Fiscal Nº1 para saber si la grabación de la cámara de seguridad apostada a unos 10 metros de su casa captó alguna imagen del sujeto que se llevó el dinero y del auto en el que se movilizaba. La familia víctima del episodio está compuesta por Silvia, empleada pública, y sus dos hijos. Ante llamados sospechosos, la Policía de Mendoza siempre recomienda tratar de comunicarse con el familiar que supuestamente está atravesando por un problema y luego llamar al 911 para alertar sobre la situación.




