Por José Luis [email protected]
Se trata de El Pañalín, un menor (16 años), que está involucrado en un homicidio, recibió el permiso para salir del lugar en que se encontraba e hirió a otro chico de 15 años en San Rafael.
Estaba en un hogar de menores, salió para las Fiestas y baleó a un joven
El menor de edad conocido con el alias Pañalín, de frondosos antecedentes policiales e involucrado en el homicidio del futbolista Iván Roco en octubre del año pasado, volvió a las andanzas tras ser el sospechoso de balear a otro menor, ayer tras una discusión en la calle Vélez Sársfield.
Por decisión de las autoridades de la DINAF, el Pañalín estaba alojado en un hogar de menores, pero tras un permiso judicial para pasar las Fiestas con su familia, como era de esperar, no volvió al hogar, aunque sí a escribir otra página policial.
Según informó la policía, el altercado se produjo alrededor de las 16 en la mencionada avenida, cuando un menor de 15 años discutió con él y éste terminó efectuándole un disparo que impactó en su pierna izquierda.
El herido, de quien no trascendió su identidad, se recupera en el hospital Schestakow, en tanto sobre el Pañalín ahora hay una nueva orden de búsqueda que volverá a ocupar recursos de Investigaciones para encontrarlo y ponerlo nuevamente a disposición de la justicia.
La causa se investiga como averiguación lesiones con arma de fuego.
Una historia de abandonosEl joven de 16 años involucrado en el homicidio de Iván Roco, ocurrido en octubre del 2012, fue abandonado por su familia, vivió en la calle y se volvió adicto al alcohol y las drogas. No tiene DNI ni partida de nacimiento.
Fue abandonado por su madre a los cinco años, junto con sus hermanos, según contó a UNO de San Rafael el padre Fernando Yáñez, director del hogar San Luis Gonzaga, de Monte Comán, donde el Pañalín estuvo alojado dos veces en 2011 derivado por la DINAF, y una vez este más en 2012 por decisión propia. Después salió con permiso para ir al cumpleaños de su madre y no retornó más. Las veces anteriores se había escapado.
“El chico siempre ha estado viviendo de prestado, en una casa y en otra de quien lo recibía o se compadecía de él –añadió el sacerdote–. Su odio es el odio por la sociedad, yo lo he tenido tres veces acá y refleja ese odio contra el abandono que ha sufrido. Yo a la madre le rogaba que lo viniera a ver al hogar, pero a lo último ya no me atendía el teléfono”, relató.
El religioso dijo que “en la calle es violento cuando está drogado, pero no cuando lo hemos tenido acá, porque no se ha drogado y anduvo bien. Este chico desde pequeño viene emborrachándose y drogándose, por eso me imagino que es muy difícil ayudarlo en ese sentido”.
Por su parte, desde la delegación local de la DINAF, la Coordinadora técnica Marcela Yrala comentó que el Pañalín “había tenido delitos menores, pero no de esta envergadura”.
Su abandono ha sido tan grave que no tiene partida de nacimiento ni DNI. “Ni siquiera estaba documentado, el Pañalín no tenía ni certificado de nacido vivo. Nosotros ahora hemos logrado que la madre se presentara al juzgado, después de ocho meses de intentar que firmara para poder realizarle el documento, era un NN”, reveló la funcionaria.
El Servicio de Protección y Restitución de Derechos de la DINAF comenzó con el trámite el año pasado. Actualmente se está a la espera de que le llegue el DNI por primera vez para restituirle la identidad.
“La madre lo abandona en la crianza, pero aparece y desaparece en forma intermitente en su vida, sin hacerse responsable como progenitora”, comentó Yrala.
El origen del apodoSu nombre no puede ser develado en los medios de comunicación porque es menor de edad. Pero en su ámbito es más conocido por su apodo, sobre cuyo origen circulan diversas versiones. El sacerdote Fernando Yáñez tiene la suya: “Lo que me cuentan en El Molino es que a los cinco años andaba con los pañales puestos y borracho, porque lo emborrachaba la gente, por eso le dicen el Pañalín”. Esa situación ya evidenciaba que no iba a andar por el buen camino si no lo ayudaban.
En octubre se entregó por temor a represalias y quedó a disposición del Juzgado Penal de Menores, que lo envió al ex COSE en la capital provincial, debido a que por su edad no puede ser alojado en la cárcel.
Pero sus andanzas no terminaron ahí, salió a festejar las Fiestas y ayer volvió a herir a una de sus víctimas.

