Un brutal intento de femicidio conmovió a la comunidad de Cipolletti, Río Negro, el pasado viernes por la mañana, cuando un hombre golpeó, roció con combustible e intentó prender fuego a su pareja en el interior de su casa. Sin embargo, lo que iba a ser una tragedia terminó siendo evitado por el valiente accionar de una adolescente.
Escándalo y horror: casi es quemada viva frente a sus hijos, pero un manotazo evitó el femicidio
En un valiente acto, la adolescente evitó lo que podría haber sido un femicidio más. La condena para el acusado dejó un sabor a poco

El hombre destrozó a ladrillazos el auto de la víctima.
El agresor terminó detenido por la Policía tras regresar a la escena de lo que podría haber sido un femicidio, y quedó bajo prisión preventiva por tentativa de homicidio calificado.
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Una adolescente salvó a su madre de ser quemada viva por su pareja
El salvaje episodio comenzó cerca de las 11:15 en una casa donde el acusado convivía con la mujer y tres menores de edad. Según la acusación fiscal, el implicado tomó del cuello a su mujer, la arrastró y la presionó contra la puerta de entrada mientras le propinaba insultos de todo tipo.
Uno de los niños se metió para defender a su madre y recibió un golpe directo en el rostro durante el forcejeo. La situación llegó a su punto más crítico cuando el agresor tomó un bidón con combustible, bañó a la mujer y empezó a gatillar un encendedor, amenazándola con matarla.
Fue en ese instante donde la hija adolescente le golpeó la mano al atacante, haciendo volar el artefacto al piso. Con la ayuda de su hermano, lograron empujar al violento fuera de la casa.
Cuatro meses de prisión preventiva
Fuera de sí, el hombre destrozó a ladrillazos el auto de la víctima y escapó prometiendo que regresaría para "terminar el trabajo". Cuando volvió se encontró con la Policía, que lo estaba esperando.
El informe del médico forense resultó clave: no solo constató los rasguños y las marcas de ahorcamiento en el cuello de la mujer, sino que confirmó que, a pesar de haberse bañado y cambiado de ropa, la víctima todavía emanaba un fuerte olor a combustible.
Ante la contundencia de las pruebas y el evidente riesgo de fuga, la jueza de garantías Sonia Martín le dictó cuatro meses de prisión preventiva. Para muchos, esta condena representa un riesgo para la víctima y sus hijos.