Ismael Muñoz (19) y Lucas Guevara (18) fueron interceptados ayer en Pedro Molina y Victoria. Muñoz murió al recibir tres disparos. Su amigo sobrevivió, pero agoniza en el Hospital Central.

En febrero asesinaron a cuatro personas en Guaymallén

Por UNO

Los asesinos que acribillaron a un joven de 19 años y dejaron en grave estado a otro de 18 en Guaymallén conocían perfectamente los movimientos de éstos y, según los investigadores, los tenían en la mira. Ambos amigos iban en moto y en una esquina de la calle Pedro Molina fueron interceptados por los homicidas, quienes les dispararon desde una camioneta. La víctima fatal recibió al menos tres disparos y la misma cantidad de proyectiles dieron en su compañero, quien agoniza en el Hospital Central. Éste es el cuarto crimen cometido en Guaymallén en lo que va del mes.

Los vecinos de la esquina de Victoria y Pedro Molina dicen haber escuchado siete u ocho disparos y una fuerte frenada cerca de las 0 de ayer. “Los pibes han venido por Victoria y parece que acá los alcanzaron. No se  escucharon gritos porque los remataron a tiros. Cuando yo salí, los dos chicos estaban tendidos en el piso y no se movían. Creí que los habían asesinado a los dos”, contó ayer Juan Páez, quien vive justo frente al bulevar en  donde cayeron ambas víctimas.

Los primeros policías en llegar confirmaron que los motociclistas habían sido baleados a quemarropa y se apresuraron a pedir ambulancias. Ambos jóvenes fueron trasladados de urgencia al Hospital Central, donde los  médicos determinaron que Ismael Hernán Muñoz (19) había muerto a raíz de los múltiples disparos que recibió en el pecho, en la zona intercostal y en el antebrazo derecho. En el lugar del ataque quedó la moto Brava en la  que se movilizaban las víctimas y personal de Científica encontró tres vainas de 9 milímetros, plomos de otro calibre y varios proyectiles en los alrededores.

En cambio, su compañero Lucas Emanuel Guevara (18) había sobrevivido a la balacera, pero su estado era gravísimo: presentaba un disparo en la cabeza, y dos más en hombro y la pierna derecha.

Entre los lugareños, alguien le dijo a la policía que les habrían disparado desde una camioneta Renault Kangoo de color gris. De acuerdo con otras averiguaciones que sumó luego el personal de Investigaciones, quien habría liderado el fatal ataque sería un menor de edad a quien llaman Champol. Según los policías de Guaymallén, este joven, que tendría entre 15 y 16 años, habría sido detenido armado al menos tres veces en las últimas  dos semanas, pero por su condición de inimputable habría recuperado la libertad.

Otra línea de investigación relacionaría este crimen con el homicidio de Diego Méndez (22), el joven que fue ultimado durante un asalto en el barrio Lihué cuando iba a buscar a un sobrino.

Pese a que los sabuesos seguían ayer ambas líneas de investigación, no habían logrado detener a ningún sospechoso por este homicidio.

Hasta anoche, el muchacho que fue baleado permanecía en terapia intensiva del Hospital Central.

Guerra de bandas

Matan a un niño. Este mes, en Guaymallén comenzaron los homicidios el domingo 2, cuando asesinaron a Agustín López (4) en un tiroteo entre bandas antagónicas que se desató en el barrio Cooperativa.

Seguidilla. Al chico se sumaron luego Cristian Benítez (28), asesinado el 8; Diego Méndez (22), ejecutado el lunes 10, y el chico que fue ultimado ayer.