Por Leonardo [email protected]
Yael González (19) conocía a hombres (clientes) a través de un sitio de avisos clasificados. Entre sus pertenencias hallaron números telefónicos y mails de sus contactos sexuales. Investigan si alguna de estas personas fue víctima del joven.
El taxi boy y asesino serial de Mendoza ofrecía servicios sexuales en avisos clasificados de la web
Yael González fue un buen estudiante en el secundario y abanderado en la primaria. En los elementos secuestrados en su casa, al momento de detenerlo, había escritos sobre cómo llevar adelante un crimen; anotaciones sobre víctimas futuras aunque no se descarta que ya las haya atacado; el dedo (disecado guardado en un termo) que le cortó a un hombre a quien asesinó, al igual que a su madre; películas sobre asesinos seriales como Pecados Capitales y El Silencio de los Inocentes; un consolador de color rojo que algunos de los pesquisas confundieron al principio con una vela; y correos electrónicos y números telefónicos de sus contactos sexuales.
Con la mayoría de estos últimos hizo contacto a través de Internet. Yael ofrecía sus servicios sexuales a través del sitio Viva Avisos. Incluso, fue a otro taxi boy a quien le dio el teléfono que le robó Teresa y Hugo Montesino, madre e hijo asesinados en la Sexta Sección.
Una fuente de la investigación confió que Yael le dio de baja a su perfil en esta web de clasificados hace un tiempo, pero su cuenta de Facebook la mantuvo activa.
Allí decía que trabajaba en “Asesinatos Profesionales a sueldo” y en la “Unión de villanos, científicos locos y genios malvados”. En su biografía escribió: “No sé si detesto mi estilo de vida actual o el estilo de vida del humano común o detesto vivir... Cuando viva sólo lo sabré”. Y en junio pasado posteó: “Sobrevivir es fácil... Vivir es difícil”.
Mientras Yael pasa las horas en un calabozo del Palacio Policial, donde está muy tranquilo según revelaron sus custodios, la fiscal Claudia Ríos solicitó que sea sometido a una serie de peritajes psicológicos y psiquiátricos. También un perito calígrafo será el encargado de determinar si los textos encontrados en la habitación del detenido fueron escritos por él.
También falta establecer en qué cárcel será alojado. En Almafuerte no puede estar. Allí se encuentra cumpliendo una condena “El Berenjena” Aguilar Montesino, hijo de la mujer asesinada en la Sexta Sección. Enviar a Yael a este complejo carcelario es prácticamente condenarlo a muerte.
Por el momento el sospechoso es asistido por los abogados de Pobres y Ausentes. Sólo tiene permitido su madre verlo en Contraventores.




