Una menor de 13 años. Días de conversaciones online con otro niño. Pero una mentira detrás de todo ello: en realidad del otro lado de la computadora había un pedófilo que la secuestró, abuso y torturó durante varios días. Una pesadilla que se terminó convirtiendo en una importante condena y una historia de superación.
El pedófilo que fue atrapado por "stremear" las torturas que cometía contra una niña de 13 años
El caso de pedofilia, secuestro y torturas ocurrió con el auge de los chats por Internet a mediados de 2002
La protagonista de historia de terror, pero real, fue Alicia Kozakiewicz. A mediados de 2002, esta niña radicada en Pensilvania, Estados Unidos, tenía tan sólo 13 años. Con el auge de Internet por esa época, solía utilizar la computadora para chatear con sus amigos en una época donde WhatsApp era todavía inimaginable.
Alicia solía hacerlo en la noche, cuando el resto de su familia dormía. La mayor parte del tiempo lo usaba para hablar con una nueva amiga que había conocido mediante Internet. Y el 1 de enero de 2002 decidieron encontrarse y verse las caras por primera vez. Alicia nunca se imaginó la pesadilla que se venía.
Secuestro y torturas
Alicia se fue de su casa rápidamente tras la cena. Fingió que tenía un dolor de estómago para levantarse de la mesa, pero en vez de irse a su habitación se fue de la casa. Caminó algunas cuadras y se quedó esperando. Pero en vez de aparecer la niña de su misma edad que esperaba, surgió la figura de un hombre que la llamó por su nombre y la subió a un auto, sin mediar muchas palabras.
Se trataba de Scott Tyree, quien en realidad tenía 38 años. Después de un viaje de 5 horas en vehículo, llegaron hasta la casa del pedófilo. Lo primero que hizo fue desnudar a la niña y encadenarla en un sótano.
Los siguientes cuatro días estuvieron marcadas por los abusos y torturas a la menor de edad. No sólo eso, sino que el pedófilo comenzó a transmitir por Internet todas las aberraciones que estaba cometiendo. Sin saber que la Policía de Estados Unidos ya estaba buscando a Alicia y esa sería la única pista que llevaría a detenerlo.
Uno de los espectadores de esos videos de pedofilia fue quien alertó a las autoridades sobre lo que ocurría. Los investigadores rastrearon los datos de la computadora que transmitía las torturas y así llegaron hasta la casa de Scott Tyree, quien fue detenido el 4 de enero de 2002.
Condena para el secuestrador
Totalmente acorralado por las pruebas, el pedófilo fue condenado a casi 20 años de prisión un año después. Incluso hasta el día de hoy se encuentra alojado en una cárcel de Estados Unidos ya que si bien durante un momento obtuvo la libertad condicional, se la revocaron por no cumplir con las reglas impuestas.
En tanto que Alicia, ya siendo una mujer, forjó una historia de superación. Encabezó un proyecto con su propio nombre que enseña a niños y adolescentes sobre los riesgos que existen en Internet. También ayuda a encontrar menores desaparecidos con historias similares a la de ella. Hoy en día existe la Ley Alicia, que está aprobada en 11 estados de Estados Unidos y ha ayudado a detener a más de mil pedófilos online sólo en el estado de Wisconsin.






