Cirico Quispe había castigado a la niña por el pecado de robar monedas para comprar globos, en Lavalle. Fue apresado en el barrio Flores Sur, frente a la UNCuyo, donde fue a pedir guía espiritual al religioso.

El hombre que le quemó las piernas a su hija de 6 años fue detenido en la casa de un pastor evangelista, que llamó al 911

Por UNO

Efectivos de la Comisaría 17 detuvieron al hombre que prendió fuego las piernas de su hija de 6años porque robó monedas para comprar globos. Se llama Cirico Quispe (30) y estaba refugiado a la

casa de un pastor evangelista, en el barrio Flores, frente a la UNCuyo, donde había ido a pedir

ayuda, ya que profesa esa religión.

Quispe fue llevado de nuevo a Lavalle, donde ocurrió el hecho, y puesto a disposición de la

fiscal Marisa Cannata. Fue detenido la madrugada del viernes sin ofrecer resistencia, luego de que

el pastor llamara al 911 para avisar que el hombre estaba con él

Eran aproximadamente las 12.40 del jueves cuando en la casa 2 de la manzana A del barrio

lavallino Tupac Amaru se desató lo que podría haberse convertido en una verdadera tragedia tan sólo

por lo que era simplemente un juego de niños inocentes.

Pero la pequeña de 6 años y su hermanito de 9 fueron sorprendidos por su padre cuando estaban

inflando un globo que habían comprado momentos antes con unas monedas que habían sacado

aparentemente de la casa de una vecina.

Esto fue considerado por el hombre como un "pecado", razón por la cual, y de acuerdo con su

mentalidad, primero arremetió contra su hijo propinándole golpes en todo el cuerpo con la hebilla

del cinturón y otro tanto hizo con la pequeña.

Esto sucedió mientras la madre estaba atendiendo otro de los hijos de la pareja –tienen 4– de

corta edad. Al ver el ensañamiento que descargaba contra el menor, su esposa comenzó a recriminarle

al marido lo que estaba haciendo.

Ataque despiadado

Este pedido desesperado lejos de hacerlo reflexionar sobre el grave episodio que estaba

protagonizando lo enfureció aún más y esta vez el blanco de su acto irracional fue la pequeña,

sobre quien además de los golpes que le propinó le roció las piernitas con thinner que él

habitualmente usa para quitarse la pintura de las manos y le prendió fuego. Al observar esta

brutalidad la mujer en su desesperación de madre le pedía a los gritos que la terminara y que se

diera cuenta de lo que estaba haciendo. Mientras tanto el fuego se había apoderado de los miembros

inferiores de la chiquita, cuyo llanto era desgarrador.

Este llamado a la reflexión más el llanto de sus hijos parece que lo hicieron reaccionar y

fue él mismo quien apagó el fuego que estaba por extenderse a todo el cuerpo de la pequeña. Hecho

esto, escapó.

Mientras tanto, y con la ayuda de vecinos, la madre de la nena llevó a los pequeños hasta el

hospital Sícoli, donde fueron recibidos en la guardia por el médico Héctor Lesiuk.

El profesional en diálogo con UNO confirmó que la chiquita presenta quemaduras A y B en sus

miembros inferiores pero que su estado dentro de la gravedad "es estable". Lesiuk asimismo confió

que los dos hermanitos tienen muchos hematomas en todas partes del cuerpo productos de los cintazos

que le pegó su padre en un acto "propio de un psicópata", dijo el profesional. "Esta no sería la

primera vez que los chiquitos son castigados con el cinto, según me dijo la propia madre",

manifestó Lesiuk, Puntualizó que "la pequeña fue revisada por personal del Cuerpo Médico Forense,

que constató las lesiones al igual que las sufridas por su hermanito" y que "por ahora permanecerán

aquí pero mañana por la mañana será derivada al Notti para que la vean especialistas en quemaduras

y serán ellos quienes deberán hacer una evaluación final del caso".

El médico también dijo que hoy pondrán en conocimiento al Grupo de Alto Riesgo (GAR) que

funciona en el Notti para que ellos den su dictamen y lo informen a la Justicia, que ya tomó

intervención en el caso.

Ayer a la tarde alrededor de las 19 la madre de las pequeñas víctimas radicó la denuncia en

la Oficina Fiscal N°7, a cargo de la fiscal de Instrucción Marisa Cannata, quien calificó el hecho

de lesiones, que es un delito excarcelable.

Una vez que terminó de declarar y con un bebé en brazos mientras otro chiquito estaba en los

de un oficial de policía fue trasladada hasta su domicilio en una camioneta de la Comisaría 17 de

Lavalle.