La investigación se originó la semana pasada en Las Heras y ya cuenta con varios testimonios y hasta chats de WhatsApp que demostrarían los vejámenes. Detalles del expediente.

El dueño de una marca de ropa está acusado de contratar a menores como modelos y abusarlas

Por UNO

Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_

Una importante investigación comenzó a radicarse en Las Heras contra el dueño de una marca de indumentaria acusado de seducir a menores para abusar de ellas. Existe un caso testigo, varios testimonios y peritajes tecnológicos en contra del acusado que podrían llegar ampliar la denuncia y comprobar una estafa.

El punto de partida judicial tiene lugar el 20 de agosto en la Oficina Fiscal 6, donde se dio inicio al expediente número P-89581/15. Una mujer llegó hasta la sede judicial y radicó una grave denuncia que, a medida que avanza la investigación, más aristas comienza a abrir.

La presunta víctima del caso testigo tiene 14 años y el hecho tuvo lugar el sábado 15 de agosto pasado, según manifestó la progenitora ante las autoridades.

El apuntado es un joven de 22 años propietario de una marca de indumentaria para adolescentes que suele organizar eventos en distintos boliches para presentar la ropa y tiene contacto con varios menores de edad con los cuales realiza casting de modelos.

El abuso

Según declararon en la causa a cargo del fiscal departamental Darío Nora, la chica se encontraba junto a otros jóvenes realizando una sesión de fotos en el Parque Central. Luego de eso, habían acordado ir a comer un asado en la casa del joven empresario.

Un investigador del caso explicó que “el acusado ofrecía ser representante de las jóvenes y las convocaba a reuniones con los padres, donde los hacía participar a todos y tomaba su confianza. Luego ocurrían los sobrepasos”.

La madre denunciante explicó que ese sábado “me quedé con ella hasta que se reunieron todos los chicos que se iban en micro. Cuando me fui, este hombre le dice a mi hija que la llevaba y llegaron primero. En la casa le dijo que quedó como modelo oficial de la empresa y que tenía que tomarle las medidas y la tocó. No fue peor porque justo llegó el grupo que se había ido en micro”.

La madre de la joven tardó algunos días en estar al tanto del hecho. “Me enteré el miércoles 19 –cuatro días después- por un mensaje de WhatsApp que mi hija le contaba a un amigo del colegio. No sabía qué hacer, hasta que me dijeron que ponga la denuncia”, relató.

Ante este testimonio en sede judicial, en un principio la causa se caratuló como abuso sexual simple, que prevé de 6 meses a 4 años de cárcel en el Código Penal.

La punta del iceberg

Luego de iniciado el expediente judicial, la madre de la pequeña comenzó a escrachar por las redes sociales al acusado y hasta llegó a crear una comunidad en Facebook. Por esta y por otras vías se dio cuenta que su hija no era la única víctima.

De esta forma, crearon un grupo de WhatsApp donde distintas adolescentes contaron sus experiencias. Algunas sufrieron una situación similar a la de la joven que inició el expediente, según explicaron.

Otras jóvenes exhibieron las conversaciones que mantuvieron con el sospechoso. En los chats de WhatsApp quedó registrado cómo además de tratar de convencerlas para practicar orgías y sexo oral, el empresario les pedía fotografías en paños menores para un supuesto “legajo”.

Lo cierto es que la marca de ropa iba a realizar un evento en un reconocido boliche de Chacras de Coria pero finalmente se tuvo que suspender. En su página oficial, la empresa aseguró que cambiarían de lugar por la cantidad de invitados, aunque las víctimas creen que se postergó ante la grave denuncia penal.

La investigación penal

Fuentes ligadas a la causa aseguraron que se encuentran tratando de individualizar a todas las presuntas víctimas para que relaten su relación con el empresario y que se amplíe la denuncia que, por el momento, sólo indaga el abuso simple que la originó.

Para esto también será fundamental un informe que recibirá el fiscal por parte de la División de Delitos Tecnológicos. Este dependencia de la Policía se encuentra analizando el celular de la denunciante, donde figuran los mensajes con el acusado y el chat en el grupo de WhatsApp con las otras adolescentes.

“Por ahora es un abuso simple, pero puede convertirse en algo más grave porque supuestamente hay otros casos. También investigaremos si existe algún tipo de estafa por el tema del dinero que tenían que poner las chicas para participar de los castings”, aseguró el fiscal Nora.

* Las identidades de las víctimas, denunciante, acusado y marca de ropa no se difundirán por el momento para no entorpecer la investigación.