Mauricio Reyna Mulena fue apresado en San Telmo, Buenos Aires, y llevado a San Rafael para ser enjuiciado por el crimen de Luciano Redimí, a quien acuchilló numerosas veces. Comió un pedazo de la espalda de la víctima.

El Caníbal, para siempre a la cárcel

Por UNO

La Sala Segunda de la Suprema Corte de Justicia de la provincia le confirmó la sentencia de cadenaperpetua a Mauricio Reyna Mulena, conocido como "El Caníbal", por haber asesinado alevosamente a

Luciano Redimí en el departamento de General Alvear en el 2006.

También mantuvo la pena impuesta a Alfredo Scheliter por la Segunda Cámara del Crimen por

encubrimiento agravado en el mismo hecho. El máximo tribunal que resolvió rechazar ambos recursos

de Casación estuvo integrado por Carlos Böhm, Hermann Salvini y Jorge Pedro Llorente.

Idéntico criterio mantuvo el Procurador de la Corte, Rodolfo González.

Tras mantenerse prófugo casi tres años, el hoy condenado, finalmente fue apresado en San

Telmo, Buenos Aires y llevado a San Rafael para ser enjuiciado.

Reyna Mulena recibió la condena más alta impuesta por la Primera Cámara del Crimen de San

Rafael el 9 de marzo del 2010 donde llegó con la imputación de homicidio agravado por alevosía.

Pero lo que más caracterizó a este sujeto y que le valió el alias de "El Caníbal" es el hecho

de que con un cuchillo le cortó de un tatuaje que tenía en la espalda Redemí y lo masticó, según el

testimonio aportado por sus dos coimputados Alfredo Scheliter Tapia y Sergio Baigorria.

Estos últimos fueron condenados por encubrimiento agravado por la Segunda Cámara del Crimen

de San Rafael, en un juicio que se les hizo separadamente al del Mulena porque este se encontraba

prófugo.

La Cámara del Crimen que condenó a "El Caníbal" explica que este "dio muerte a Luciano no

sólo queriendo hacerlo sino también aprovechando la situación de indefensión en que se encontraba y

además que lo hacía sobre seguro y sin riesgos(esto significa la alevosía).

El macabro hecho

El tribunal al que ahora la Corte en pleno le confirmó la sentencia, tuvo por acreditado que

el 7 de mayo del 2006 a las 10, Reyna Mulena ingresó a tomar vino junto con Sergio Baigorria y

Schlieter Alfredo al interior de una pileta industrial de fermentación ubicada en dependencias de

la ex fábrica o bodega abandonada UPAECA, sita en callejón Parra del departamento de General

Alvear.

Mulena increpó a Redimí quien estaba ebrio haciendo referencia a un conflicto motivado por la

relación de la víctima con Cecilia Reyna. En forma totalmente imprevista le propinó un golpe de

puño y un puntapié. Sus dos acompañantes quedaron asombrados por esta actitud.

En su declaración coinciden además en que, estando Luciano desvanecido, Mulena sacó un

cuchillo que llevaba oculto con el que agredió a la víctima y comenzó a asestarle múltiples

puñaladas en el tórax, brazos, cabeza, ante la mirada atónita de los dos jóvenes. Luciano murió en

el acto.

Posteriormente, con la ayuda de Baigorria y Schlieter, sacó el cuerpo al exterior. Allí,

Mulena continuó asestándole otras puñaladas más, haciéndole unos tajos en la pierna y le cortó un

pedazo de espalda, se lo comió y dijo "está salado, uno más".

Luego revisó la ropa de la victima, sacó su documento de identidad, quemó la primera hoja

donde estaba la foto y la colocó por debajo del pantalón. Después lo trasladaron a una pileta más

chica y la cubrieron con la tapa de un tacho: de allí fueron a la casa de un amigo de Baigorria,

donde Mulena se cambió porque estaba lleno de sangre. Finalmente

escapó y estuvo oculto más de dos años y medio.