Más allá de esto, la situación procesal del padre de la joven y supuesto autor de los abusos reiterados no se modifica y tampoco se alivia, ya que la calificación del delito es idéntica: abuso sexual reiterado, agravado por el vínculo.

El análisis dio falso positivo: la chica que acusó a su padre de violarla no está embarazada

Por UNO

SAN MARTÍN – "La víctima no está embarazada", aseguró en la tarde de este martes Emilio Caram,director de Apoyo a la Comunidad del Ministerio de Seguridad, al referirse a la joven de 17 años

que denunció a su padre por 9 años de abusos y que 24 horas antes, de acuerdo a un informe oficial,

cursaba el tercer mes de embarazo.

"No está embarazada y esto fue corroborado por una ecografía y los resultados de un análisis

de sangre autorizados por la familia de la

menor", dijo Caram, replicando así lo que había informado el día anterior la dirección del

hospital Perrupato y que volvió a ser ratificado este martes.

"Se informó esto debido al resultado del análisis beta que se había efectuado. Se le sacó

fotocopia a este estudio y se lo remitió al juzgado", insistió el doctor Gustavo Patti, titular del

hospital. "Yo no he estado en el día de hoy y nadie me ha informado una novedad de este tipo",

sostuvo.

La novedad del no embarazo de la chica de Rodríguez Peña confundió a médicos y justicia, ya

que es difícil, aunque no imposible según sostuvieron varios galenos, que el análisis de búsqueda

de valores beta pueda dar un dato errado.

Más allá de esto, la situación procesal del padre de la joven y supuesto autor de los abusos

reiterados no se modifica y tampoco se alivia, ya que la calificación del delito es idéntica: abuso

sexual reiterado, agravado por el vínculo.

La causa está siendo tramitada en el Segundo Juzgado de Instrucción de la doctora Alejandra

Alonso, quien ya dispuso que el detenido fuera imputado y que se lo remitiera a la penitenciaría

provincial.

Para la jueza no fue necesario tener en cuenta si la víctima estaba embarazada o no, ya que

el testimonio de la joven fue coherente y creíble y, además, las pericias psiquiátricas la

catalogaron como una muchacha que no fabula cuando relata el hecho.

Otro elemento que tuvo en cuenta en juzgado fueron los testimonios concordantes de los

testigos, entre ellos familiares y conocidos de la familia, que sostuvieron que era frecuente ver a

padre e hija juntos y que el hombre era violento y huraño.

La madre de la niña aseguró no haberse percatado de que su hija había sido sometida

sexualmente desde los 8 años, aunque no dudó de la veracidad de sus dichos.

En tanto algunos parientes calificaron al agresor como "un hombre que se ponía muy agresivo

cuando bebía" y que sus borracheras eran muy frecuentes.

La víctima era amiga y tenía la misma edad que la malograda Mayra Tarifa, la joven que fue

violada y asesinada hace casi dos años y que también vivía en el distrito juninense de Rodríguez

Peña. Como otras compañeras de Mayra, después del crimen esta joven abandonó los estudios por temor

a que le ocurriera algo igual.