La fuga de un detenido en la comisaría novena de Guaymallén ha generado una investigación que tiene en la mira a varios policías que estaban en esa dependencia cuando el sujeto huyó. El hombre arrestado tenía causas por robo, violencia de género y abuso sexual, y también se había escapado de la cárcel. Fue recapturado, pero 24 horas después otra vez desapareció.
Héctor Pacheco fue noticia en junio de este año cuando no regresó al penal de Boulogne Sur Mer tras una salida transitoria. En la Penitenciaría estaba con condena por robos.
Mientras fue buscado durante meses por la policía, su ex pareja lo denunció por amenazas y por un presunto abuso sexual contra su hija de 11 años en Buenos Aires. La menor no es hija de este sujeto y esa causa deberá investigarse en la ciudad donde habría ocurrido el hecho.
Pacheco estaba con pedido de captura hasta que el lunes en la tarde fue detenido en el Hospital Central. Al parecer el hombre se había contactado por Facebook con una chica para encontrarse en ese lugar. Este dato pudieron conseguirlo los efectivos de la División Búsqueda de Prófugos y así lograron dar con él. Según trascendió, el acusado frecuentemente utilizaba la red social para encontrarse con jovencitas.
Cuando fue capturado le secuestraron 20 cigarrillos de marihuana, por lo que ahora suma una nueva causa en la Justicia Federal. Pacheco fue trasladado a la Comisaría 9 de Villa Nueva, donde quedó a disposición del fiscal Gonzalo Marzal, quien investigaba las denuncias de amenazas en las que fue acusado por su ex. En esa dependencia pasaría pocas horas, ya que debía volver al penal. Sin embargo, en la noche del martes se escapó nuevamente. El sospechoso habría pedido hablar por teléfono, maniobra que le sirvió de engaño para volver a ganar la calle. Hasta anoche se mantenía prófugo.
Policías bajo sospecha
Luego de la fuga de Pacheco, varias investigaciones comenzaron para establecer la responsabilidad de los efectivos de la comisaría que debían custodiarlo. El Ministerio de Seguridad inició una pesquisa, a la par de la judicial y del sumario que ya abrió la Inspección General de Seguridad (IGS).
En lo judicial, a cargo del fiscal Juan Ticheli, se investiga el accionar de entre 4 y 6 uniformados (oficiales, suboficiales y agentes) que en ese momento podrían haber estado en el lugar. Ya fue secuestrado el libro de guardia y novedades para saber quiénes estaban y qué movimientos hubo. La próxima medida serán las declaraciones.
La principal hipótesis sobre el escape de Pacheco es que se trató de una negligencia en el accionar policial. Técnicamente, se conoce como favorecimiento culposo a evasión, que tiene como pena una multa de hasta $15.000 y una posible inhabilitación de 6 meses a 10 años para ejercer cargos públicos.
En caso de que se pruebe una connivencia entre el fugado y los efectivos, se trataría de una situación dolosa, con pena de 1 a 4 años de prisión e inhabilitación hasta 12 años.
Lo que quedó descartado es una evasión, ya que el detenido no rompió nada para huir ni agredió físicamente a los uniformados.
"En principio se trataría de una situación de negligencia, aunque no descartamos nada. Pueden existir distintos niveles de responsabilidad" (Marcelo Puertas, titular de la Inspección General de Seguridad).



