La marihuana hallada en una celda de la Penitenciaría de San Rafael en el marco de un allanamiento el sábado a las 22 tiene relación con la red que alquila vaginas para ingresar droga al penal, de la que hemos informado anteriormente. Aparentemente ahora estas “mulas” han cambiado su forma de operar para evitar los controles y la acción policial.
Trascendió que los estupefacientes fueron incautados en la celda de un hombre oriundo de la ciudad de Mendoza, de donde provienen las “narcovaginas”, que está detenido por haber infringido la Ley de Drogas. Además, comparte la celda con otro preso también por drogas del barrio El Molino.
Este secuestro realizado el sábado a la noche, cuando también se incautaron 5 celulares de alta gama y 16 chips con los que los presos se comunicaban con el exterior, derivó del seguimiento que la división de Inteligencia Criminal venía haciendo de las mujeres que actuaban como “mulas” de esta forma particular.
En ese marco, el sábado los investigadores determinaron a quién le llevaban los estupefacientes en el interior de la cárcel. Es que las mujeres ya estaban alertadas de que se las estaba investigando y entonces comenzaron a viajar con la droga en su interior, por lo que se imposibilitaba controlarlas.
Ante ello, se pusieron en contacto con personal de la penitenciaría para pasarles el dato de la celda en que había sido llevada la droga, tanto marihuana como cocaína.
Inteligencia Criminal continúa con la investigación de las “narcovaginas” que viene realizando hace cuatro meses para lograr desbaratar totalmente estas maniobras.



