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El vandalismo de un grupo de individuos dejó a dos personas heridas, destrozos en un colectivo y mucha indignación en los pasajeros y en los dueños del transporte. Desconocidos apedrearon en dos oportunidades a un micro que iba a Buenos Aires con un grupo de jóvenes de una iglesia evangélica. Dos hermanas terminaron internadas.Fue en San Martín. La unidad de la empresa Turismo Ceo Travel Net SA había iniciado su viaje rumbo a la Capital Federal a las 0 de ayer, y a bordo iban muchos jóvenes de una agrupación religiosa.
Salieron de la terminal de ómnibus, tomaron la ruta 7 y cerca de las 0.30, llegando al puente de calle Tropero Sosa en San Martín sintieron un fuerte estruendo que hizo entrar en pánico a todos. El chofer detuvo la marcha del micro y cuando fue a observar qué había pasado y en qué estado estaban los pasajeros se encontró con dos hermanas que iban sentadas juntas y que estaban lastimadas.Una piedra entró por el parabrisas delantero del colectivo y dio de lleno en el rostro de Daiana Carrizo, una de las hermanas, que viajaba entre los primeros lugares del micro. Las dos rápidamente fueron trasladadas en el propio ómnibus al hospital Perrupato, de San Martín, ya que les avisaron que una ambulancia tardaría. Desde ese centro asistencial las derivaron al Hospital Central.Daiana presentó pérdida de conocimiento y fractura en un pómulo. Ayer estaba con muchos mareos y vómitos y los médicos evaluaron operarla por un coágulo de sangre que se le formó debajo de la herida del pómulo, aunque finalmente la intervención quirúrgica no será necesaria. Su hermana fue dada de alta una vez que pudieron extraerles las esquirlas de los vidrios rotos que se habían alojado en uno de sus ojos.Lamentablemente esto no fue todo. Una vez que el chofer y los pasajeros radicaron la denuncia en la Oficina Fiscal 12, de San Martín, decidieron continuar el viaje hacia Buenos Aires, tapando las roturas con cintas. Aunque parezca increíble, a las 2 de la madrugada, otra vez en el mismo puente de Tropero Sosa, fueron recibidos por una lluvia de piedras. En esta oportunidad nadie salió lastimado, aunque uno de los proyectiles le pegó en un hombro al conductor Franco Pivato, quien vio cómo estallaba un vidrio que tenía al costado.Ya con mucho temor por lo vivido, regresaron a la comisaría y dieron aviso de que nuevamente habían sido atacados en el mismo sitio.Los efectivos que recorrieron la zona no lograron la detención de nadie, y para colmo a ellos también les arrojaron algunas piedras, que afortunadamente no hirieron a ninguno.Según trascendió, este tipo de ataques son frecuentes en la zona y al parecer los autores no tendrían más de 13 años. En las inmediaciones de este puente se encuentran los barrios Los Parrales y El Nevado, considerados conflictivos.Finalmente, el micro fue desviado por la ruta 50 y custodiado por la policía hasta la salida de Montecaseros.Los jóvenes de la iglesia pudieron continuar el viaje con los vidrios rotos, apenas tapados con cintas, y ayer llegaron a Buenos Aires. Mientras, Daiana Carrizo sigue internada y muy dolorida.




