Desde hace varias semanas que María Ester Vergara, la mujer de 75 que creen que mató a su marido en Guaymallén, podría haber salido del penal. Pero surgió un inconveniente: no lograba aportar una casa para continuar el arresto. Sin embargo, este jueves logró obtener el beneficio de la prisión domiciliaria.

María Vergara está imputada por el crimen en Guaymallén de su pareja José Jerónimo Véliz (77) -ver más abajo- por lo que arriesga una pena de prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo. Pese a la potencial condena de tantos años de cárcel, debido a la edad de la sospechosa se encuentra en condiciones de recibir el beneficio de la prisión domiciliaria.

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El fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello no se había negado a la medida, pero no encontraban un familiar que quisiera asumir la tutela en el arresto domiciliario. María Vergara es chilena y tiene gran parte de su familia en ese país.

Este jueves la flamante defensora oficial de Homicidios -unidad que debutó el 1 de septiembre-, Ximena Morales, volvió a reiterar el pedido tras conseguir el domicilio de un vecino que está dispuesto a hacerse cargo de la custodia de la mujer. La jueza María Alejandra Mauricio avaló el pedido y de esta forma se concretó el beneficio procesal, según confirmaron fuentes judiciales.

Crimen en Guaymallén

Minutos después del mediodía del 4 de junio pasado, María Vergara llamó al 911 pidiendo ayuda para su esposo porque había sufrido un infarto mientras estaba acostado en la cama. Personal policial fue hasta el domicilio ubicado en calle Moreno al 582, en el barrio Pedro Molina, y constató el deceso de José Véliz.

Sin embargo, inmediatamente les llamó la atención que había manchas de sangre. Según la versión policial, la mujer explicó que minutos antes se había cortado mientras se afeitaba.

María Vergara quedó en jaque cuando los médicos determinaron que la víctima fatal tenía un profundo corte en medio de pecho y los policías encontraron un cuchillo con manchas hemática sobre una mesa del domicilio. Además, las encuestas ambientales que se realizaron en las inmediaciones del domicilio y la declaración de una sobrina de José Véliz fueron coincidentes en afirmar que María Vergara maltrataba constantemente al hombre.