Lo dijo un investigador al referirse a Joel Aarón González (19) acusado de haber matado a una mujer y a su hijo y dehaberle cortado un dedo a éste último. También remarcó que no tiene conciencia de la gravedad de lo que hizo.

Doble crimen de la Sexta: "Lo que más llama la atención es la tranquilidad que manifiesta"

Por UNO

Catherina [email protected]

“Habla como si lo ocurrido no lo involucrara a él y lo que más llama la atención es la gran tranquilidad que manifiesta, pese a las graves acusaciones que pesan en su contra”. Así describió una persona vinculada a la causa a Joel Aaron González Pereyra (19), acusado del homicidio de madre e hijo en la Sexta Sección.

La misma fuente remarcó que el acusado se niega casi permanentemente a comer o a tomar líquido porque teme que lo quieran medicar. Este caso, uno de los más graves que recuerda la historia delictual de Mendoza, lo tiene como único imputado de homicidio criminis causa que le endilgó la fiscal de Delitos Complejos, Claudia Ríos Ortiz, por el asesinato de Hugo Montesino y su madre, Teresa, ocurrido en el 11 de mayo pasado en la casa en que habitaban ambos en la Sexta Sección. De ser encontrado imputable, arriesga la pena de prisión perpetua.

El joven que hoy se encuentra solo en una celda de Contraventores por razones de seguridad es custodiado las 24 horas para evitar que atente contra su vida y no está incomunicado. Se le permite la visita de la madre y de las dos defensoras oficiales que lo representan, Ana Granados y Silvina González.

Lo que más lo avergüenza, según pudo conocer UNO, es que a través de la televisión de la guardia escucha que su nombre y apellido se ha divulgado y que está en la boca de todos. Pero habla sin ninguna actitud defensiva y la mayor parte del tiempo la pasa sentado en un colchón que está en el piso, consciente de que va a ser sometido a diversos peritajes psiquiátricos. De ellas surgirá su imputabilidad. Esta no sería la primera vez que el acusado toma contacto con psicólogos porque en una ocasión habría concurrido al consultorio de uno, pero nunca regresó para seguir el tratamiento.

La razón por la cual habría llegado allí, de acuerdo con lo que se pudo conocer, son las burlas de las cuales era blanco cuando estaba en la escuela donde siempre fue un alumno brillante.

Concretamente era víctima de bullyng, ya que generalmente se burlaban de él porque “era diferente”.

La imagen que dejó en quienes tienen trato con él desde su arresto es que no tiene conciencia de la gravedad de lo que hizo, pero que es frío y calculador.

Por otra parte, la fiscal de la causa estudia todos los cuadernos hallados en el departamento de calle Las Heras, donde Joel –se hacía llamar “Kevin”– tenía muchas anotaciones y además solía escribir cuentos o situaciones que le habían ocurrido o que podían ocurrir, como si se tratara de diarios.

No se descarta que de allí podrían surgir otros casos que lo involucren no necesariamente con otro homicidio.

Desenredar la madeja será tal vez argumento clave en manos de los peritos que tratarán de bucear en la mente del joven que lo llevó a elucubrar hechos y ejecutarlos.