Una gran sorpresa se llevaron este miércoles Cachi y Claudia mientras trabajaban haciéndole el techo a un pariente en El Chilcal, en Lavalle. Allí aparecieron unos móviles policiales, y pese a que quisieron escapar por los cañaverales cercanos, los detuvieron y fueron puestos a disposición de la Oficina Fiscal que dirige Andrea Lazo. La pareja era buscada desde el 18 de abril pasado, cuando ambos fueron señalados como autores del crimen -riña mediante- de Mario Alberto Pereyra en la propiedad de unos hornos de ladrillo en El Algarrobal, en Las Heras.

Juan Carlos Narváez, alias Chachi, de 47 años; y Claudia Fabiana Pavez, de 35, domiciliados en El Algarrobal, estaban junto a otros familiares construyendo el techo de cañas de una humilde vivienda de la calle Chacón y Puebla, en el distrito de El Chilcal, en Lavalle. Hasta allí llegó la policía con una orden de detención para la pareja, y tuvo que perseguirlos para lograr su objetivo, ya que trataron de fugarse escapando por un cañaveral lindero a la vivienda que levantaban.

Una vez detenidos, ambos fueron alojados en la subcomisaría Iriarte (barrio 26 de Enero) y puestos a disposición de la Fiscalía de Instrucción 21 a cargo de la doctora Andrea Lazo, de la Unidad Fiscal de Homicidios, según el expediente caratulado como "Averiguación de homicidio Simple" (Expediente P-39815/21).

Tanto a Narváez como a Pavez se los acusa de haber asesinado a Mario Alberto Pereyra en una riña donde el alcohol fue el elemento decantador de la violencia que terminó con la vida del hombre en los hornos de ladrillos Okendo (Quintana 2033) de El Algarrobal, el pasado 18 de abril.

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