A José Gómez ya lo habían señalado como sospechoso en la desaparición de Matías Segovia, el 19 de febrero en el barrio Mosconi II de Paraná. Días después de la denuncia allanaron su domicilio y no encontraron nada. El hombre de 46 años pensó que ya había quedado fuera de la mira de los investigadores, y bajó la guardia. El viernes, dos jóvenes declararon como testigos en la Fiscalía. A las 22 la División Homicidios y el GIA irrumpieron en su vivienda: encontraron un arma de fuego, droga y otras pruebas, y Gómez fue detenido. Ahora, los testimonios son más claros respecto del presunto golpe letal que le aplicó a Segovia. Mientras avanza la causa en su contra por homicidio, continúa la búsqueda del cuerpo de la víctima.
La hipótesis principal de la investigación que llevan adelante los fiscales Juan Malvasio y Santiago Brugo es que Segovia, al igual que muchos jóvenes consumidores de la zona sureste de la capital provincial, iba a la casa de Gómez a comprar droga. El domingo 19 de febrero, Segovia no tenía dinero, pero quería consumir. Tras una discusión por este motivo en la puerta de la casa del transa, Gómez lo agredió y le pegó en la nuca con la culata de un arma de fuego. Según la versión relatada por los dos testigos presenciales, la víctima se desplomó en el suelo, como si el impacto hubiera sido mortal. Luego, el agresor comenzó a efectuar disparos al aire, y los dos jóvenes que estaban junto a Segovia salieron corriendo despavoridos.
Entonces, se presume que luego Gómez se ocupó de ocultar el cuerpo y para hacerlo tuvo margen suficiente, ya que según familiares de la víctima, cuando fueron a la comisaría 15ª les dijeron que debían esperar a que transcurrieran 24 horas. Recién el miércoles 22 por la tarde comenzaron los rastrillajes en la zona, principalmente por las vías, y luego la búsqueda se extendió hacia San Benito y Colonia Avellaneda.
"Está trabajando Homicidios con otras dependencias de la Policía en la búsqueda del cuerpo", dijo Malvasio a UNO.
En el procedimiento realizado en la noche del viernes, que se extendió hasta las 3 de ayer, los uniformados secuestraron prendas de vestir, equipos de telefonía celular, una cámara fotográfica, una pistola calibre 9 milímetros, con numeración suprimida, cuatro cargadores con 34 cartuchos del mismo calibre, unas 700 bochitas de cocaína, que arrojaron un peso aproximado a los 350 gramos, así como elementos para fraccionar la sustancia (recortes de bolsas de nailon, precintos, cuchara de medición), y una suma cercana a los 17.000 pesos.
Se dispuso la detención de Gómez en la Alcaidía de Tribunales y hoy lo llevarán a la oficina de los fiscales para la declaración de imputado. Mañana se realizará la audiencia donde pedirán la prisión preventiva del acusado hasta que aparezca el cuerpo de Segovia. En caso de que Gómez sea el culpable, se presume que podría utilizar la información de la ubicación del cuerpo para negociar una pena más leve en un juicio abreviado.
Por otra parte, se declarará la incompetencia parcial de la j Justicia provincial en cuanto a la droga secuestrada, y la prueba se remitirá al Juzgado Federal de Paraná.
El plan canje del Mosconi II
El 1 de febrero, Gómez ya había sido blanco de allanamientos de la Policía. La División Robos y Hurtos arribó a su domicilio y le secuestró más de 30 bochitas de cocaína y una gran cantidad de elementos provenientes de distintos robos. Según se informó en aquella oportunidad, el acusado canjeaba droga por cosas sustraídas. Sin embargo, fue identificado y quedó vinculado a la causa, pero no fue detenido. Ahora se le suma ese legajo a otro más grave por homicidio.



