El chofer, de 22 años, fue visto por última vez el 1 de este mes en Godoy Cruz. Su auto apareció incinerado en Las Heras.

Descubrieron que el remisero desaparecido tenía una relación oculta y sospechan móvil pasional

Por UNO

Podría tener un tinte pasional la extraña desaparición de un joven remisero de Ciudad, de quien nose sabe nada hace 18 días. El hecho se denunció el 1 pasado en Godoy Cruz, pero días después se

hallaron los documentos del conductor en Lavalle y el auto que conducía apareció íntegramente

quemado en Las Heras, el pasado jueves.

Hasta el 1, Juan Ramón Calderón (22) trabajaba en una remisería de Godoy Cruz. Allí se

desempeñaba como chofer de un Renault 19 que según los investigadores no estaba inscripto para que

circulara legalmente como remís.

Según aseguró el dueño de la remisería, ese día, el joven salió de allí con el mandato de

buscar a unos pasajeros en Las Heras, pero nunca llegó a destino ni regresó a la remisería para

entregar el auto.

El empleador y el hermano de la víctima radicaron la denuncia de averiguación paradero, esa

misma jornada, en la Oficina Fiscal N°4. Hasta ese momento, sin que lo asumieran, algunos de los

pesquisas se aventuraron a pensar que el joven conductor habría escapado con el auto para tener

alguna aventura pero que aparecería en cualquier momento.

Eso no ocurrió. Y, en la segunda semana de este mes, al caso se sumó un condimento que le

aportó aún más misterio: en la calle El Pantano, de Lavalle, aparecieron los documentos del joven y

la documentación del auto que conducía.

El hallazgo movilizó a personal de la Policía Rural, que recorrió toda la zona buscando dar

con el desaparecido remisero pero no halló ningún rastro.

Mientras los pesquisas continuaban tratando de descifrar qué pudo ocurrirle, el jueves 16,

personal de Edemsa que hacía tareas de mantenimiento en los alrededores de las calles Cacique

Guaymallén y Lavalle, en El Algarrobal, encontró un auto totalmente quemado, del cual más tarde se

confirmó que era el Renault 9 que conducía Calderón.

Al peritar el vehículo siniestrado, personal de Científica sólo encontró las llaves pero

ninguna pertenencia del chofer buscado.

Si bien aún no hay elementos que confirmen que el remisero haya sido asesinado, nadie podía

desconocer que el hecho de que el auto apareciera incinerado no era un buen presagio. Además, se

planteaba el interrogante de qué finalidad tenía el hecho de incendiar el vehículo y si con eso se

buscaba ocultar algo.

Pese a todos los pronósticos, los investigadores siguieron cada uno de los movimientos que

hizo el muchacho el día en que desapareció. De esa información surgió la posibilidad de que la

extraña desaparición del joven responda a una cuestión sentimental.

Según se supo, el remisero era soltero y en los últimos tiempos habría mantenido una relación

afectiva que escondía. Tratan de establecer por qué esto era así.

Ésta es una de las hipótesis que mantienen las esperanzas de los pesquisas de que el joven

chofer aparezca con vida.

Por eso los investigadores continúan rastreando el paradero del muchacho, quien, al decir de

éstos, nunca tuvo problemas con la Justicia y, de hecho, no tiene antecedentes policiales.