El periodista Osvaldo Granados fue víctima de delincuentes que quisieron hacerle creer que habían secuestrado a su hija. Nervioso y descreído Granados les cortó el teléfono y se comunicó de inmediato con ella para descartar el hecho.“A las 4 de la madrugada sonó el teléfono –fijo-. Cuando atendí una mujer empezó a llorar y yo creí que era mi hija”, relató Granados a Radio Nihuil antes de comenzar su columna de economía como todas las mañanas.
Delincuentes quisieron hacerle creer al periodista Osvaldo Granados que tenían a su hija secuestrada
“Quería precisiones, qué le estaba pasando. Creí que le había pasado algo a alguna de mis nietas”, detalló el periodista.“De pronto alguien agarra el teléfono y dice: ‘Somos profesionales’, ahí mismo lo mandé a la puta que los parió y le corté”.
Inmediatamente con el celular llamó a su hija, quien en un primer momento no lo atendió y alertó de inmediato al 911.“La llorona es muy buena. No sabés qué está diciendo porque balbucea cosas porque está esperando que vos hables porque no saben decir a quién secuestraron”, explicó el periodista.Luego de un rato su hija contestó el teléfono y le aseguró que estaba bien, lo que le llevó alivio y tranquilidad a Granados.Además aportó todos los datos correspondientes a la Policía para que inicien una investigación.




