"Soy yo, abuelo", le dijo el muchacho al sexagenario cuando lo sorprendió con las manos en la masa. Ocurrió en monobloc VI del barrio Paulo Sexto.

De no creer: un joven de 17 años le robó a su propio abuelo en Godoy Cruz

Por UNO

"Soy yo, abuelo" fue lo que soltó, apresuradamente y como para salvarse, un joven de 17 años cuandofue atrapado por el hombre al que le acababa de robar en su casa de Godoy Cruz y por la policía. La

sorpresa del sexagenario no fue menor cuando al escuchar el grito del muchacho reconoció en su

rostro a uno de sus nietos, a quien no veía desde hacía varios años.

En la madrugada de ayer, cerca de las 3, el propietario de una vivienda del monobloc VI del

barrio Paulo Sexto se despertó cuando oyó ruidos extraños en la habitación contigua. Al asomarse

para ver de qué se trataba, detectó que dos jóvenes estaban sacando electrodomésticos por una

ventana que habían abierto. Al verse descubiertos los ladrones abortaron el robo y salieron

corriendo de la casa. Apenas salió, uno de ellos tomó una bicicleta y aceleró la fuga. Atrás suyo,

siguiéndole los pasos, iba la víctima del robo, quien no tardó en llamar a la policía.

La buena fortuna del dueño de casa hizo que apenas llamara al 911 apareciera por la calle de

su casa un móvil, cuyos efectivos patrullaban la zona y al escuchar la alerta acudieron en el acto.

Al ver a la policía que se acercaba de frente, el ladrón se vio obligado a retroceder hasta un

punto tal que debió pasar nuevamente por la casa que acababa de robar.

Ahí fue cuando el enardecido dueño de casa le aplicó un golpe que lo tumbó de la bicicleta.

Sin entregarse, el maleante continuó corriendo, pero a los pocos metros fue atrapado por los

uniformados. En el acto, la víctima, indignada, llegó hasta el lugar del arresto y fue allí en

donde se llevó la mayor sorpresa. Mientras los efectivos conducían al ladrón hacia el móvil, este

gritó: "Soy yo abuelo, tu nieto".

Sin creerlo el hombre se acercó para ver más de cerca al maleante y allí confirmó que se

trataba de uno de sus nietos a quien no había visto hacía por lo menos 10 años. Sin embargo, pese a

haberlo reconocido, el hombre no impidió el arresto y dejó que los efectivos continuaran con las

medidas de rigor. Al joven se le secuestró un revólver calibre 22.

Los pesquisas confirmaron que el nieto de la víctima ya había guardado en un gabinete de gas

una computadora con su monitor de LCD.