Por Enrique Pfaab[email protected]
Policías de San Martín detuvieron a un joven de 16 años que escapaba de una patota que le había pegado y robado su moto. Los maleantes huyeron y la incendiaron.
De no creer: apresaron a la víctima de un asalto mientras los ladrones escapaban
La policía se equivocó y detuvo a la víctima de un robo, mientras los ladrones se llevaban su moto y la incendiaban.Después la oficina lo tuvo esperando desde las 10 hasta pasadas las 14 para recibirle la denuncia.
Fernando, un joven de 16 años, paró en la madrugada de ayer en la estación de servicio La Raza, en Carril Costa Canal Montecaseros y Ruta 7, de San Martín, para cargar combustible. No se percató que un grupo de unas 10 personas, la mayoría de su misma edad, varones y domiciliados en Alto Salvador, se acercaba para atacarlo.
Fernando fue sorprendido. Lo golpearon salvajemente. La víctima después diría que puede identificar a la mayoría. Dos de los agresores son hermanos y practican boxeo. El joven, maltrecho, logró correr hasta buscar refugio en un barrio cercano. Allí aparecieron un par de policías que vieron el final de la secuencia. Al ver al muchacho corriendo, la primera reacción de los uniformados fue interceptarlo y sujetarlo. Atrás llegaron los agresores, que le dijeron a los uniformados que Fernando les había robado una moto y por eso lo habían atacado.Los policías tomaron esa versión por cierta y detuvieron a Fernando. Mientras, los verdaderos agresores se fueron del lugar, agarraron la moto de la víctima, la llevaron a un lugar alejado y la incendiaron.Fernando fue llevado al hospital Perrupato, debido a que tenía traumatismos varios y sangraba. Allí, mientras lo curaban, se llamó a la madre de Fernando, debido a que es menor de edad. En el mismo hospital, entre el joven y su mamá, Mariela Agüero, consiguieron hacer un relato completo de la situación y consiguieron que los policías les creyeran y que se dieran cuenta del error cometido.A las 10 de la mañana, con certificados médicos y la moto quemada, Fernando y su mamá se presentaron en la Oficina Fiscal de San Martín para formalizar la denuncia por robo y lesiones. El mal momento debería haber concluido ahí, pero no fue así.A las 14 Mariela Agüero y su hijo Fernando seguían ahí, esperando a que alguien les recibiera la denuncia.“Ellos se quieren ir, están cansados e indignados y ya no confían en nada. Por ahora los he convencido de que sigan esperando, pero no sé cuánto más esperarán”, dijo un amigo. La historia concluye acá, pero la madre y el hijo necesitan varias respuestas.
- Traumatizado. Con traumatismos varios y sangrando Fernando fue llevado al hospital Perrupato para recibir asistencia.
- Su madre confirmó su versión. Mariela Agüero, madre de la víctima, relató toda la situación a la policía y confirmó la versión de su hijo. Luego esperaron 4 horas para denunciar en la fiscalía.



