Con el gesto adusto, sin muecas en la cara y a paso firme se retiró en la mañana del viernes el sacerdote Carlos Scarlata luego de declarar en la Fiscalía de San Rafael por el fallecimiento de la docente Valeria Cornejo, cuyo cuerpo apareció sin vida el 29 de octubre pasado.
Es que existe la firme sospecha que Scarlata tenía una relación sentimental con la víctima y que podría haber cometido el delito de omisión de auxilio.
Cornejo que era diabética y tenía lupus murió por un shock diabético y su cuerpo fue hallado en estado de descomposición.
En este marco, una amiga de la docente denunció que el sacerdote la había llamado tras la muerte de Valeria y le había solicitado el celular para ocultar la relación que mantenían ambos. Además en esos días cuando ocurrió el hecho, Scarlata habría ido a visitarla a Valeria y se sospecha que sabía que algo le había sucedido.
En este contexto, la Fiscalía ordenó el secuestro del celular de la docente y del sacerdote que serán periciados por Delitos Tecnológicos.
Scarlata se presentó este viernes junto al defensor oficial y dio testimonio en la causa. En principio extraoficialmente habría reconocido la relación entre ambos.
Lo cierto es que Giaroli no resolvió imputarlo hasta que se conozcan los resultados de las pericias ordenadas. En principio, los resultados se conocerán tras la feria judicial.
En este escenario, el sacerdote declaró durante dos horas y después se retiró en su auto particular. No quiso hacer declaraciones a la salida de Tribunales.



