Según la policía, entre seis y ocho sujetos protagonizaron el cruento y frustrado asalto a la Bolsa de Comercio del Carrefour. En la huída los delincuentes fusilaron a un joven para robarle el auto, que apareció abandonado a cinco cuadras de distancia.

Crónica de una tarde violenta en la que fue fusilado un joven de 21 años en Godoy Cruz

Por UNO

Por Fabricio Panella Vidal

Esta tarde sofocante de viernes quedará marcada a sangre y fuego en la historiografía criminal de la provincia. Un delincuente y dos custodios de seguridad heridos, uno de ellos de suma gravedad, y un inocente asesinado a sangre fría, fue el saldo del cruento intento de asalto a la sucursal Carrefour de la Bolsa de Comercio, en Godoy Cruz.

Pasadas las 16.30 una Ford Transit, blanca y sin patente, ingresó escoltada por una también blanca Renault Kangoo (ERM998) y , aparentemente, un Ford Fiesta a la playa de estacionamiento del Carrefour de San Martín y Rivadavia, de ese departamento. Quizás por la fugacidad con que se desencadenaron posteriormente los hechos, nadie podía prever lo que en segundos estaría por ocurrir.

Los vehículos no se dirigieron al hipermercado, en otro sector habría oportunidad para un golpe mejor: la sucursal que la Bolsa de Comercio posee en ese paseo de compras, en el extremo noreste de la playa. Inmediatamente bajaron entre seis y ocho sujetos (fuentes policiales aún no confirmaron la cantidad exacta), fuertemente armados y con el solo objetivo de dar caza a un camión de caudales que la empresa Prosegur había apostado en la puerta de la Bolsa.

Con pistolas 9 mm., revólveres calibres 38 y 32 y una ametralladora en su poder, el atraco podía estar condenado al éxito. A balazos los delincuentes se enfrentaron con los custodios del camión que, fuera de los planes de aquellos, respondieron con la misma ferocidad esos ataques. La magnitud del evento fue tal que en las pericias pudieron contabilizarse en el piso más de 100 vainas servidas.

Un delincuente cayó herido en una pierna y dos de los custodios (uno muy grave) corrieron con la misma suerte. En ese momento, motos de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR) de la Policía , alertados por el hecho arribaron al lugar y lograron detener ileso a un cómplice.

El asalto había fracasado, y sin poder tomar algún saco con dinero, los malvivientes emprendieron con la Kangoo y el Fiesta la huída. Dos de ellos no alcanzaron a subirse al rodado y escaparon corriendo. A sólo una cuadra, en Manuel Moreno y Guido Spano, este dúo criminal interceptó a un joven que en un Citroën C3 (FIT337) circunstancialmente circulaba por la zona. Necesitaban un vehículo para escapar y lo conseguirían de manera salvaje.

A los gritos y sin contemplaciones ejecutaron de un solo disparo a Matías José Quiroga (21) para robarle el auto, que aparecería junto a la Kangoo a escasas cinco cuadras del epicentro delictivo, en Mitre y Lencinas, frente a un gran descampado, en cercanías del canal Cacique Guaymallén, donde finalmente utilizaron los tránsfugas como vía de escape.

Los vecinos salieron a la calle por el fragor del plomo y fueron a asistir al muchacho agonizante. Sus manos, piernas y dorso estaban ensangrentados, según comentaron testigos a este portal. "Vinieron un par de policías y vieron al chico malherido, pero como creían que se trataba de uno de los delincuentes no hicieron nada. Lo dejaron morir en la vereda. Y la ambulancia llegó media hora después. Un desastre", indicó una mujer que pidió reserva de identidad.

En tanto, la policía montó un intenso operativo (con helicóptero incluído) pero hasta estas horas nada se sabe del destino de los autores de esta crónica trágica y violenta.

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En el lugar había más de 100 casquilletes de armas de fuego. Foto: Nicolás Galuya / Diario UNO
En el lugar había más de 100 casquilletes de armas de fuego. Foto: Nicolás Galuya / Diario UNO
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Uno de los detenidos cuando iba a ser trasladado a la comisaría. Foto: Nicolás Galuya / Diario UNO
Uno de los detenidos cuando iba a ser trasladado a la comisaría. Foto: Nicolás Galuya / Diario UNO