Alejandro [email protected]
Cayeron presos el jueves tras una medida judicial, pero no trascendió de qué modo estarían vinculados al asesinato de Luis Berardy. Los dos capturados el martes fueron imputados por el fiscal Garay.
Crimen del comerciante: dos nuevos detenidos, menores de edad
Dos nuevos detenidos menores de edad se agregaron ayer imprevistamente a la investigación del asesinato del minimarket de Dorrego en el que fue muerto de un balazo en el pecho el comerciante Luis Berardy, de 47 años, el martes a la noche.
La novedad no dejó de sorprender, ya que el fiscal Santiago Garay imputó ayer al mediodía por el delito de homicidio agravado criminis causa a los hermanos Gonzalo y Damián Barrios, de 24 y 26 años respectivamente, quienes viven a unos 200 metros del negocio atacado y fueron apresados la misma noche del crimen. Los menores detenidos de ayer, en cambio, cayeron tras una medida judicial ordenada por la fiscalía. Sin embargo, el hermetismo imperaba anoche entre los investigadores y nadie daba un dato que echara claridad sobre la vinculación de los menores detenidos con el homicidio de Berardy, ni las razones para que los hayan metido presos. Con cuatro personas tras las rejas, sospechadas de un homicidio que fue cometido sólo por dos delincuentes, algunas fuentes señalaron que la hipótesis principal aún sigue apoyada sobre los hermanos Barrios. Gonzalo y Damián Barrios, quienes permanecen en las celdas de Contraventores, en el Palacio Policial, fueron notificados por el fiscal Garay del delito por el que quedaron acusados y presos: homicidio críminis causa. La figura se aplica cuando el autor del asesinato mata para asegurar la impunidad de otro delito que está cometiendo; en este caso, el robo a mano armada. Para este tipo de acusación, la única pena posible en caso de condena es la cadena perpetua. Se vienen los reconocimientos La fiscalía espera concretar hoy la demorada ronda de reconocimiento con tres testigos claves, dos de ellos hijos del hombre asesinado, prueba que será crucial para la investigación. En la rueda de identificación de personas se dilucidará finalmente si los hijos de Berardy y una clienta que en ese momento estaba en el negocio –todos víctimas del atraco– pueden señalar a los autores del crimen. De esta medida dependerá en mucho la suerte de los hermanos Barrios, ya que si no son reconocidos como los autores del hecho, el caso contra ellos quedaría sostenido con alfileres. La fiscalía por ahora apoya la acusación contra ellos en el puñado de testimonios recolectados, lo que no es poco, entre los que están los dichos de las víctimas. Otro elemento en contra de los Barrios sería la indumentaria que llevaban puesta y que fue descripta por los testigos. Alguno habló de que al menos uno llevaba una campera con un diseño poco común, que describió. Cuando allanaron el domicilio de los Barrios hallaron la campera y los sospechosos vestían de modo similar a como habían dado cuenta los testigos. A favor de ellos, nunca se halló el arma homicida, que sería un revólver, algo que no es un dato menor. Es que no se encontró en las inmediaciones y tampoco en el domicilio de los jóvenes, que está apenas a dos cuadras. Para colmo, los peritos le informaron a Garay que la bala homicida está muy dañada y no podrá peritarse con el arma en caso de hallarse.

