“No puedo creer lo que se dice, nunca hubiera imaginado algo así” manifestó agarrándose la cara uno de los vecinos del hombre acusado de haber abusado desde hace 15 años de sus tres hijas cuando eran menores.&n

Conmoción en el barrio del hombre detenido e imputado por abusar de sus tres hijas

Por UNO

Por Catherina Gibilaro

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Los vecinos del barrio Nueva Ciudad, de Guaymallén, donde un hombre habría abusado de sus tres hijas desde hace 15 años, están azorados. Luego de enterarse por los medios de prensa de lo ocurrido, uno de ellos dijo agarrándose la cabeza: “No puedo creer lo que se dice. Si bien hace tres años que somos vecinos, nunca hubiera imaginado algo así”. 

El revuelo es total en el vecindario y el cuchicheo va permanentemente de boca en boca.  Todos hablan del mismo tema que ha provocado una gran conmoción.

Salen a la calle y preguntan para conocer un poco más sobre el caso que conmocionó a la opinión pública. Se dio cuenta de que el hombre de 49 años había presuntamente abusado de sus tres hijas cuando eran menores de edad, seguía haciéndolo en la actualidad y que posiblemente las había contagiado de una enfermedad venérea. 

Esto último sólo podrá corroborarse una vez que se hagan los exámenes correspondientes.

De 18 a 24 años

Las chicas tienen ahora 24, 22 y 18 años y viven en su casa junto con su madre y un hermano que sería mayor de edad.

El acusado fue detenido por la Policía mientras estaba en su vivienda y llevado a la Oficina Fiscal 8, donde había sido radicada la denuncia en su contra por sus tres hijas.

El hombre fue imputado formalmente ayer por los delitos de abuso sexual con acceso carnal, abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual simple, todo en concurso real y agravado por el vínculo. Arriesga una pena que va de los 8 a los 20 años.

La perplejidad es lo que impera en el barrio

Una pareja de vecinos señaló que no había visto el procedimiento policial en el que se llevaron al hombre, el cual se realizó el lunes cerca de las 20: ”Nosotros estábamos adentro y no escuchamos nada. Todo esto nos parece tremendo y difícil de entender....sólo una familia sabe qué pasa una vez que se encierra en su casa”.

Tras señalar que a él lo conocían y se saludaban cuando se encontraban, Rubén, vecino, dijo: “Jamás hubiéramos creído que algo semejante podía estar sucediendo. Es más, él trabajaba como sereno y volvía a la mañana, y varias veces lo hemos visto ir de la mano de su esposa –madre de las tres denunciantes– cuando iban a hacer compras. Incluso, lo hacía con sus hijas. Le reitero –insistió– que para mí son buena gente”.

Luego, agregó: “Cuando salía a regar la vereda, intercambiábamos saludos. Otras veces lo vi cuando iba a trabajar con su bolsito y las chicas lo despedían con un beso. Además, tiene un hijo que es mayor y que habitualmente se junta con sus amigos en moto, en la puerta de la casa. Frente a lo que se dice, o sea, que está imputado por abuso de las chicas, me pregunto ¿cómo la madre o el hermano no se dieron cuenta de lo que habría pasado si la casa es muy pequeña? Esto es algo que no puedo dejar de pensar. Para mí, le reitero, era una familia normal como tantas otras. Nada hacía sospechar que allí hubiera podido ocurrir algo de tamaña gravedad”. 

La esposa de Rubén contó que la madre de las chicas es una mujer callada que camina como encorvada y con grandes ojeras. “Tal vez porque le pasaba algo”, opinó. 

Otra señora que vive al lado de la familia del hombre que actualmente está alojado en Contaventores por disposición del fiscal de Guaymallén Juan Ticheli le dijo a Diario UNO: “Jamás escuché gritos. De haber existido, no me habrían pasado desapercibidos. Con ellos, siempre tuve un buen trato y no quiero ni saber qué es lo que pasó para que a él lo metieran preso”, afirmó categóricamente.