La quinceañera se escapó de su casa e inventó que un efectivo había abusado de ella. Confesó la verdad y archivaron la causa.

Confirmaron que mintió la chica que acusó al policía de violarla en Maipú

Por UNO

La fiscal especial de Delitos Complejos Claudia Ríos Ortiz archivó hoy la causa de la menor de 15años que

acusó a

un policía de violarla en una obra en construcción en Maipú. Es que la chica confesó que todo

había sido un invento, tal como adelantó el sábado

Diario UNO.

Ríos Ortiz sostuvo a

diariouno.com.ar que la menor se quebró y dijo que había mentido porque la madre

no la dejaba salir. Así, se escapó de su casa y, una vez en la plaza, se puso a llorar.

En este hecho nunca intervino ningún policía, como había sostenido la supuesta víctima desde

el sábado 27 de marzo.

En la plaza fue encontrada llorando por unas personas que le preguntaron qué le ocurría. Allí

armó la mentira diciendo que un policía la había engañado y había abusado sexualmente de ella en

una obra en construcción, cerca de un supermercado.

"Las primeras declaraciones que hay son de las personas que la asistieron porque estaba

llorando en la plaza. Refirieron lo que les había manifestado la chica: que había discutido con su

mamá, escapó y fue violada por un policía. Una vez en la Oficina Fiscal sus palabras no coincidían

con las otras declaraciones, pero hablaba de la violación", explicó Ríos Ortiz.

El examen psíquico indicó que la chica fabulaba, tenía manifestaciones contradictorias y

hablaba de situaciones inexistentes.

Luego, contradiciendo el relato de la menor, las pruebas ginecológicas no hallaron signos de

violación. No había indicios de abuso, ni semen.

El sábado pasado en la madrugada la fiscal le tomó declaraciones y en la mitad del relato la

chica manifestó tener dolores en la vagina, por lo que se la llevó al Hospital Lagomaggiore donde

se determinó que las molestias se debían a la aplicación del kit de seguridad que se practica luego

de un caso semejante.

Allí la chica habló con la madre y se quebró confesando que no había existido ningún abuso

sexual, por lo que su progenitora se disculpó con la fiscal y con el ministro de Seguridad, Carlos

Aranda, por el daño causado a la fuerza policial.

La mujer, avergonzada, pidió que no la juzgaran debido a que ella creyó en su hija y nunca se

imaginó que estaría mintiendo.

Por esto, la fiscal especial Claudia Ríos Ortiz archivó la causa dejando a salvo el accionar

policial y a toda la fuerza.