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Se trata de un vecino de la víctima, a quien violó amenazándola con un cuchillo. Le dieron seis años de prisión y la madre de la chica se mostró conforma con la condena.
Condenaron a un ex empleado municipal por abusar de una chica de 13 años
Guillermo Leonardo Miranda (50), ex empleado de la Municipalidad de Las Heras, fue condenado a la pena de 6 años de prisión por haber abusado de una menor de 13 años y a tres más por coacción, porque le colocó un cuchillo en la garganta para que accediera a sus pretensiones.
El fallo del juicio a puertas cerradas que se extendió varios días se conoció este lunes, cuando la jueza de la Tercera Cámara Laura Guajardo dio lectura a lo resuelto por ella tras escuchar los alegatos del Fiscal de Cámara Oscar Giacomassi, de la abogada querellante y del defensor.
Giacomassi solicitó para el acusado la pena de 8 años, la abogada de la familia de la víctima, 10, y el defensor, la absolución.
El condenado fue derivado directamente al penal tras conocerse el veredicto.
La causa llegó a juicio como “abuso sexual gravemente ultrajante agravado por arma”, imputación ésta que le fue impuesta a Miranda por la fiscal de Las Heras Viviana Morici.
La madre de la pequeña, al conocer la condena, manifestó a este medio que “hubiera esperado una pena más alta, pero estoy conforme porque se ha hecho justicia en el caso del abuso de mi hija. Sin embargo, nada puede reparar el daño psicológico que se le hizo teniendo en cuenta la edad en la cual se cometió el hecho, que ha sido traumático. Por este motivo, nosotros haremos también una demanda en el fuero civil por daños y perjuicios”.
El hechoEl caso por el cual Miranda terminó condenado data del 27 de diciembre del 2009, alrededor de las 19, cuando fue llamado a una vivienda del barrio Independencia para reparar un desperfecto eléctrico. Entró y comenzó a fijarse donde estaba la falla. Pero también se aseguró de que la pequeña, que en ese entonces tenía 13 años, se encontrara sola. Le preguntó por la familia y la chica le contestó que su mamá estaba trabajando.
Bastó esto para que el sujeto planificara como atacarla.
A los pocos minutos, munido de una navaja, se le acercó, colocándosela en el cuello, y le exigió que no se moviera. De allí en más comenzó a tocarle todo el cuerpo, pero afortunadamente no alcanzó a accederla. Una vez que sació sus instintos, y previo recomendarle que no se atreviera a comentar nada de lo ocurrido a su familia, se fue a su casa. El hombre vive en el mismo barrio de la menor.
La chica quedó aterrorizada y llorando desesperadamente. Y en esas condiciones la encontró su hermana mayor cuando llegó a la casa. Al preguntarle que le había pasado, ella le refirió todo lo sucedido, identificando a Miranda, y entonces decidieron esperar a que llegue la madre para que ella tomara las decisiones que estimara convenientes.
Apenas llegó y se enteró de lo ocurrido, habló con un efectivo policial que es familiar suyo y éste le recomendó que de inmediato concurriera a la Oficina Fiscal de la Comisaría 36 a radicar la denuncia pertinente por la gravedad que el hecho revestía.
La fiscal del caso como primera medida ordenó exámenes psicofísicos a la víctima, quien fue llevada al Cuerpo Médico Forense, donde los psicólogos constataron que no había mentido.
Ya con estos resultados en la mano decidieron el arresto del hombre.Esperaron que llegara hasta su casa y le colocaron las esposas tras lo cual fue llevado a la Oficina Fiscal donde lo imputaron.




