En un debate que a priori iba a ser ágil y por distintos motivos se terminó demorando un mes y medio, la Justicia condenó a siete de los doce presos que estaban acusados de asesinar a otro recluso. El hecho ocurrió en octubre del año pasado en el penal de Almafuerte y los investigadores aseguran que el homicidio se cometió en el marco de un robo.
Si bien el veredicto se iba ventilar el viernes pasado, fuentes judiciales aseguraron que fue postergada porque las fiestas de Navidad suelen ser un tema sensible en el ámbito carcelario y temían que una sentencia condenatoria motivara un motín o suicidios.
Lo cierto es que en la mañana de este jueves se conoció la decisión de la Segunda Cámara del Crimen, donde cinco de los acusados terminaron absueltos. Estos fueron Walter Fabián Correa, Luis Alberto Correa, Gustavo Adolfo García, Luis Ángel Campillay y Claudio Omar Fernández.
En tanto que Walter Maximiliano Lucero, Ángel Maximiliano Carrazan, Pablo Daniel Castro, Miguel Ángel Moreno, Josué Eduardo Salcedo, Sebastián Damián Rodríguez y Fabián Ricardo Heredia recibieron penas que van desde los 16 hasta los 18 años de prisión.
Todos estos fueron condenados bajo la calificación de robo seguido de muerte y no con homicidios criminis causa -matar para ocultar otro hecho-, que prevé prisión perpetua, tal como había solicitado el fiscal Galdo Anderoni.
Los camaristas también extrajeron una compulsa ordenaron que se investigue el accionar de los funcionarios penitenciarios en el hecho, ya que sospechan que demoraron en intervenir en la riña que terminó con la vida de Diego Armando Ahumada.
El hecho
El 18 de octubre pasado, en un espacio de tiempo de tres minutos, Ahumada y Marcelo Navarro fueron atacados por un grupo de reclusos. Los agresores irrumpieron en la celda 520, tras violar el candado de seguridad, y atacaron a golpes, con agua hirviendo y chuzas a los reos. Ahumada perdió la vida tras sufrir una herida de arma blanca en una arteria. Navarro pudo salvar su vida gracias a la intervención de los penitenciarios. La investigación sostiene que el motivo del ataque fue para robarles sus pertenencias personales.
El juicio comenzó el 14 de noviembre pasado pero por varios motivos se terminó postergando. Sucede que la sala de debates tenía gran presencia de seguridad ya que los internos están peleados entre sí. Incluso uno de ellos amenazó a su propia defensora oficial en una jornada y otro día debieron suspender el debate ya que dos de los acusados intentaron acudir al juicio con armas blancas caseras.


