“Buscaban una caja fuerte, pero yo no tengo caja fuerte. Me decían: ‘Te vamos a cortar la mano, te vamos a cortar un dedo’”, contó Ángel Falanga, víctima de una violenta entradera ocurrida en plena Quinta Sección, de Capital, a metros de los portones del parque San Martín. Las víctimas aseguran que era una banda organizada y que el asalto estaba planeado. Usaron guantes, tapaboca, gorros, armas y handys.
Con armas y handys asaltaron en una casa a metros del Parque
El violento hecho ocurrió pasadas las 15 del martes pasado, en una casa ubicada en calle Boulogne Sur Mer, entre Emilio Civit y Julio A. Roca, a pocos metros de los portones del parque San Martín, en una zona muy transitada de la Quinta Sección, en Capital.
Minutos antes, el hombre barría la vereda, mientras su esposa lo acompañaba y aprovechaban un rato el sol, ya que aseguraron que hacen estricto aislamiento para no contagiarse de coronavirus.
Mientras estaban en la calle, a Ángel le llamó la atención que había un auto parado frente a su casa, con las luces prendidas y en marcha. Y su esposa observó a un hombre que estaba enfrente en una para de colectivos, pero no se tomaba ninguno.
Llegó en encargado del edificio de al lado, con quien tenían que verificar un tema con una cámara de seguridad que está en el patio de las víctimas, por lo que los tres ingresaron a la casa.
“Cuando vamos hasta donde está el televisor, irrumpen por el portón de la cochera, entran a la casa tres tipos con armas que nos decían: ‘Los matamos a todos, no se muevan, siéntense. ¿Dónde está la señora?’, estaba arriba, así que fue uno de ellos y la bajaron. Les pedimos que no la hicieran caer porque tiene un problema en la rodilla. La sentaron en los sillones y así nos tuvieron entre 45 o 50 minutos”.
“A mí me apuntaron 3 veces en la cabeza, arriba me ponía el caño, en el casco, y me pegaron dos cachetazos”, relató Ángel sobre el violento hecho que sufrió en su casa, donde tiene alarmas, cámaras de seguridad y otras medidas de seguridad, pero nada alcanzó.
De hecho, la víctima dijo que estaban con guantes, tapabocas y gorros. Usaban handys y lo primero que hicieron ni bien ingresaron fue ir hasta la central de las cámaras de seguridad y arrancaron los cables.
Las víctimas están convencidas que se trató de una banda organizada que había planeado el asalto, ya que el auto que había estado parado en la puerta de su casa, también había sido visto el día anterior por una vecina.
Además, estaban con bolsos y escaparon en el auto de la víctima. “Como tengo una pérdida de batería, la dejo desconectada. Además no uso el auto para nada. Cuando no lo podían arrancar, porque sí o sí tenían que salir en mi auto con todos los bolsos y las cosas que se llevaban, sino los iban a ver, me preguntaban por qué no arrancaba y les dije que conectaran la batería. Yo quería que se fueran lo antes posible, yo los ayudaba a empujar el auto si era necesario”.
Dijo que el jefe de la banda hablaba como porteño, mientras que los otros parecían más mendocinos.
“Llegó un momento que dijo ‘carguen’, y cargaron todo, todo lo que había, computadoras, televisores, celulares, relojes Rolex. Las carteras de marca de mi señora se las llevaron, las otras las dejaron, a mi me robaron todos los cinturones buenos, los otros me los dejaron. La platería que se llevaron, la eligieron. Iban barriendo, hasta el champagne y el vino se llevaron. Y hasta me gastaban porque me decían; “Te vamos a llevar el auto, total te lo paga el seguro”.




