El parte médico sobre el estado de salud que emitió este martes el Hospital Central para la familia de Juan Carlos Córdoba (72), el comerciante lasherino que fue baleado en su negocio de calle Doctor Moreno al 1156, dice que el internado pasó bien la noche y que seguirá en terapia intensiva con pronóstico reservado.

Córdoba debió ser trasladado de urgencia en la mañana de este pasado lunes, al recibir un disparo en la nuca, propinado por uno de los dos ladrones que entró a su negocio de matafuegos. En el Central fue recibido en grave estado, con pérdida de masa encefálica, y fue operado para extraer el proyectil. Aunque la intervención salió bien, una esquirla no pudo ser removida por el peligro que acarrea por la zona delicada del cerebro donde está alojada.

"En el parte que mandaron al mediodía (de este martes) dijeron que pasó bien la noche, que está estable, pero que sigue con pronóstico reservado", dijo Maximiliano, yerno de Córdoba.

Una persona muy querida en el barrio

"Juan Carlos es una persona muy querida, y se ha acercado o llamado mucha gente para saber de él, entre amigos y clientes. Él hace más de 20 años que tiene aquí el negocio, algo que ha hecho toda su vida", dijo el familiar del anciano de 72 que se resistió al robo de este lunes.

Respecto al avance de las investigaciones y a las cuestiones policiales, Maximiliano dijo que no sabían nada aún. "La familia está ahora enfocada en el tema de la salud de mi suegro y preocupada en eso, así que no hemos preguntado nada, ni tampoco nos han avisado nada", concluyó la explicación del familiar de Juan Carlos Córdoba.

Según trascendidos policiales, los pesquisas están buscando pruebas para identificar a los agresores del comerciante, quienes simularon ser clientes, entrando a la propiedad de Córdoba con un matafuego, lo que hizo que este no sospechara las intenciones de los maleantes. Una vez dentro, cuando trataron de robarle, y el anciano se resistió, uno de ellos efectuó un disparo que ingresó al cráneo por la nuca. Ante los ruidos y el disparo, la hija de Juan Carlos lo encontró ensangrentado en el piso, y no alcanzó a ver a los ladrones que huían sin haber podido cometer el robo. Vecinos y testigos alcanzaron a identificar a dos jóvenes que corrían en dirección al Sur.

Los investigadores están analizando las cámaras cercanas al hecho sangriento, y además poseen una pieza clave para poder tratar de identificar a los delincuentes: el matafuego que usaron como señuelo para ingresar al negocio de Córdoba, elemento que puede tener las huellas dactilares impresas.

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