Este lunes y durante toda la semana se definirá la suerte del empresario Dionisio Nazar Elmelaj (57), el acusado de matar a Emir Cuattoni (15) hace más de 3 años y cuya investigación fue de las más recordadas en los últimos tiempos.
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El hombre que era viñatero se sentará en el banquillo de acusados enfrentando una acusación por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, arriesgando de 11 a 33 años de cárcel.
Enfrente tendrá a la fiscal de Homicidios Claudia Ríos y a su jefe, Fernando Guzzo. Quien intentará hacerlo zafar y demostrar que en realidad Cuattoni murió por un caso de mala praxis será su abogado defensor Juan Rosello.
El 17 de abril de 2016, el adolescente se encontraba con un amigo caminando por las inmediaciones del parque Benegas, en Godoy Cruz. Un sujeto llegó en una camioneta, bajó del vehículo y arremetió contra los jóvenes con un arma de fuego.
Cuattoni intentó escapar corriendo pero recibió un disparo en su espalda que lo dejó tendido en el suelo. Quedó internado consciente en la Clínica Santa Clara, aunque le diagnosticaron que el proyectil le reventó una vértebra y lo dejó parapléjico. Emir murió 42 días después.
La causa estuvo empantanada hasta que se llegó a la detención del metalúrgico Gustavo Hernán Seré (38), quien estuvo más de un año alojado en el penal hasta que las pruebas en su contra comenzaron a diluirse.
Seré recuperó su libertad en una audiencia realizada el primer día de noviembre pasado, misma jornada en la que fue detenido Elmelaj y uno de sus hijos, quien luego recuperó su libertad.
En un allanamiento en su casa de Chacras de Coria se halló el arma homicida y las llantas de la camioneta en la que se habría trasladado el presunto asesino al momento del hecho.
La nueva tesis fiscal sostiene que el día del hecho los dos hijos de Elmelaj andaban en bicicleta cuando sufrieron un robo. Llegaron a su casa llorando y le comentaron lo ocurrido a su padre. El hombre los subió a su camioneta y salieron a buscar a los ladrones. Allí se toparon con Cuattoni y su amigo, a quien confundieron con los ladrones. El desenlace fue fatal.




