De los más de 200 delitos que estipula el Código Penal Argentino, hay muchos de ellos que rara vez se cometen o son utilizados al momento de una imputación. El chantaje es uno de ellos. Sin embargo, una mujer oriunda de Palmira enfrentó esa acusación tras intentar sacarle dinero a una amiga a cambio de no revelar que era infiel. La investigación terminó en una solución de conflicto y la sospechosa zafó de una condena de prisión.
Chantajeó a una amiga con escracharla por infiel, terminó imputada y ahora deberá hacer donaciones
La historia tiene como protagonistas a dos mujeres: Flavia Solange Peralta (30) y otra palmirense -se reserva su identidad-. Si bien está casada, la última de ellas mantuvo una relación clandestina con un hombre que luego se terminó convirtiendo en el novio de Peralta. Además, ambas se conocían porque sus hijos entrenaban juntos en una escuelita de fútbol.
Según reconstruyó el expediente penal, el primer mensaje extraño llegó en vísperas de la Navidad de 2019. Ese 24 de diciembre, cerca de las 17, la mujer recibió un Whastapp de Solange Peralta quien le advirtió, palabras más palabras menos, que tenía registro de todas las conversaciones que había mantenido con su amante, que sabía quién era su marido pero que si le entregaba dinero iba a borrar todo.
Los mensajes se fueron sucediendo los días siguientes, incluido el 30 de diciembre cuando en horas de la madrugada la joven continuó con el chantaje indicando que si no recibía todo lo que pedía iba a subir el material sensible a la red social Facebook, además de mostrarselo al esposo de la víctima. Cuando la mujer le consultó qué era lo que quería, Peralta detalló que eran $5 mil.
La receptora de los mensajes aceptó y acordó encontrarse con la extorsionadora en horas del mediodía. Pero antes de esa cumbre, dio aviso a la Policía de lo que estaba ocurriendo. Así fue que a las 13 se encontraron las mujeres en una estación de servicio ubicada en ruta 50 y Barriales, pero Solange Peralta en lugar de recibir el dinero en efectivo terminó aprehendida.
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El fiscal departamental Martín Scattareggi la imputó por el delito de chantaje, que prevé de 3 a 8 años de prisión. La sospechosa quedó libre ya que no tenía antecedentes en su haber, pero la investigación continuó avanzando a paso firme con la declaración de la denunciante, las capturas de los chats y pericias tecnológicas que fueron complicando a la acusada.
Finalmente este jueves el expediente se cerró con una solución de conflicto, es decir, con un acuerdo entre ambas partes. Solange Peralta pactó pedirle disculpas a la víctima en forma de reparación y también realizar trabajo comunitario y donaciones a un merendero, según exigieron desde la Fiscalía. El trato fue avalado por la jueza María Victoria Franano y la particular investigación llegó a su fin.





