Lo afirmó Norma Peralta, la madre de Morena Luz Pereyra (7), la nena  que había desaparecido el sábado.  Sobre este suceso se cierne un gran misterio, aunque la balanza se inclina hacia un mensaje mafioso
 

Caso Morena: “En esas 37 horas no le dieron a mi hija ni un vaso de agua”

Por UNO

Catherina [email protected]

“Ni siquiera le dieron un vaso de agua ni comida durante las horas que la mantuvieron secuestrada a mi hija. Ninguna criatura se merece vivir algo semejante”. La frase contundente es de Norma Peralta, la mamá de Morena Pereyra (7), la nena que vivió la terrible odisea de haber sido privada de su libertad el sábado pasado y estuvo cautiva a lo largo de 37 horas.

Este detalle se conoció ayer por la tarde cuando varios medios acudieron a la vivienda de la menor en calle Talcahuano al 3000, del barrio Gráfico, en Godoy Cruz.

Previo a entablar la charla –entre la prensa y la mujer– se vivió un momento de tensión llamativo y fue cuando el padre de Morena, Luis Pereyra, salió a la vereda todo eufórico por tener a su hijita de nuevo consigo y dispuesto a mostrarla a los medios. La euforia le duró poco porque de repente su mujer y madre de la chiquita le salió al cruce  impidiéndole que hablara y menos aún que mostrara a la nena. Al hombre no se lo vio más y quien tomó la palabra fue ella.

Norma contó que presenció la cámara Gesell, donde la nena fue asistida por un psiquiatra y dos psicólogas, luego de haber sido dejada en libertad a una cuadra del Ministerio de Seguridad ayer por la mañana y donde fue encontrada, llorando, por una vecina.

Norma está visiblemente conmovida por lo ocurrido, pero se la ve entera, con ganas de seguir luchando para saber concretamente qué fue lo que pasó con su hija. Esto, teniendo en cuenta de que no se pidió rescate alguno para liberarla y porque la familia no tiene conflictos con nadie, según dijo.

El padre trabaja como taxista y de acuerdo con lo afirmado por el propio dueño de la empresa “es muy trabajador y buena persona”.

Para tratar de explicar lo sucedido con el marido –viven bajo el mismo techo, pero estarían separados de hecho– Norma dijo: “Creo que tenemos el derecho de preservar a nuestra hija. Me parece” y agregó: “Está bárbara, está muy bien, aunque le duele un poco el cuerpo, pero no tiene hematomas. Lo que sí está es muy cansada y no puede dormir”.

Acerca de las tremendas horas que le tocaron vivir dijo: “el tiempo fue eterno hasta que nos reencontramos. Nosotros la vimos recién a las 13 de ayer desde el sábado a las 20.30 en que se la llevaron. Imaginate cómo podemos estar”.

En cuanto a si la nena pudo reconocer a quien se la llevó a pocos metros de la despensa a donde había ido a comprar arroz explicó: “No. Todavía no sabemos muchas cosas de ese día y necesitamos saberlas para tratar de entender. Lo que sí dijo que es un rostro que nunca había visto antes”.

Seguidamente, contó que de la cámara Gesell la llevaron al Notti, donde constataron que se encuentra bien. Está sana y le hicieron todos los estudios. Hay preguntas que básicamente todavía no le hacemos, no le pregunté muchas cosas”.

La madre de Morena contó que lo primero que les comentó fue: “Tuve miedo y los extrañé mucho”. Y agrega: “No cabe explicación para esto”.

Respecto del lugar donde puede haber estado cautiva Norma dijo: “Ella no lo sabe explicar porque tenía los ojitos vendados, pero en algún momento escuchó la voz de una mujer. También explicó todo el tiempo la tuvieron acostada sobre una cama”.

Negó que los días previos al secuestro haya visto algún vehículo sospechoso merodeando por el lugar y explicó que generalmente esa es una zona sin problemas. “Acá vivimos bastante tranquilos”, dijo.

Después, Norma agradeció a todas las personas que la ayudaron en un momento tan difícil. “Esta puede haber sido la lección más dura de mi vida” y manifestó su total conformidad con la investigación de los dos fiscales del caso Alessandra y Ríos: “En todo momento estuvieron cerca nuestro”.

 ¿Pasaporte para EE.UU.?

La investigación por la desaparición –y posterior aparición– de Morena Pereyra no deja de sorprender porque a medida que pasan las horas surgen nuevos detalles.

Ayer la titular de Missing Children en Mendoza, Liliana Sánchez, confirmó que cuando la nena de 7 años desapareció el sábado ya tenía el pasaporte listo para ir a Estados Unidos.

La madre fue consultada al respecto y lo desmintió categóricamente: “No sé por qué dijeron esto si ni siquiera yo lo tengo. No entiendo. Yo tuve contacto con Sánchez, pero nada me dijo sobre esto”, concluyó.

Incluso, desde el ministerio de Seguridad se afirmó que no tenía pasaporte.