Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_
La parte acusatoria pidió un cambio en la carátula del expediente y el juicio por el asesinato de la pequeña de 3 años estará detenido durante dos semanas.
Caso Luciana: quieren ampliar la calificación y juzgar a Coco Orellano por femicidio
A mediados de 2009 se sancionó la ley 26.483 que detalla el marco penal para los casos de violencia de género. Esta normativa podría adquirir una nueva dimensión si el tribunal que juzga a Jorge Coco Orellano (36) y Rita Evelin Rodríguez (25) por la muerte de la pequeña Luciana Milagros (3) accede al pedido de la parte acusatoria de tratar el caso como un feminicidio.Si bien estaba previsto que este lunes se desarrollaran los alegatos, la abogada querellante Graciela Cola pidió una ampliación de la calificación por la cual se juzga a la pareja, lo que derivó en un cuarto intermedio para que la defensa prepare su nueva estrategia.
La representante de la abuela materna de Luciana pidió que Orellano sea juzgado por homicidio agravado por ensañamiento y por feminicidio. La calificación actual solamente tiene el agravante de alevosía. “La alevosía es un momento causal. En cambio el ensañamiento significa que se causó sufrimientos innecesarios hasta llegar a la muerte”, explicó.Con respecto a la ley de violencia de género, detalló que “había un contexto de violencia familiar de Orellano en relación a todas las mujeres de la casa, especialmente para con Luciana”.Sobre la progenitora de la víctima fatal, solicitó que sea considerada partícipe primario en el delito y no co-autora, ya que la mujer no realizó una conducta activa en el crimen. De todas formas, la pena para ambos casos es la misma: prisión perpetua.En tanto que la fiscal de Cámara Susana García también solicitó que se amplíe la calificación contra Orellano por ensañamiento.De esta forma, los jueces de la Séptima Cámara del Crimen plantearon un cuarto intermedio hasta el 25 de septiembre, donde esperan que se realicen los alegatos. Antes de ingresar en esa etapa final intentarán que declaren dos testigos: un médico forense y un empleado de un comercio ubicado en las inmediaciones de la casa donde vivía la familia, en calle Entre Ríos de Ciudad.




